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miércoles, 2 de octubre de 2019

MEDPOL (Mediterranean Pollution) FASE II (Parte 1).

Asensi trabajando en un puntal del buque escuela CRIS 1, durante las labores del MEDPOL. Foto: CRIS 1.


Querido lector. Si buscas en Internet encontrarás amplia documentación sobre el Programa  (Mediterranean Pollution) del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), por lo que me ahorro su presentación y voy a aportar imágenes de mi experiencia vivida sobre él.

En un determinado momento, la ONU decidió realizar un estudio sobre la contaminación en el Mediterráneo.

Imagino que por falta de recursos y quizás por desear que fuera un trabajo intensivo, se decidió hacerlo “de abajo a arriba”, es decir, implicando  a los ayuntamientos costeros para que, con un patrón común, realizaran un estudio de sus aguas costeras, para luego integrarlo en un estudio global.

La idea era muy buena, pero que no tuvo en cuenta la naturaleza de los países que baña el Mediterráneo;

en España participaron creo que  tres ayuntamientos y no tengo presente el número de ayuntamientos que participaron en el resto del Mediterráneo, pero estoy seguro que se podrían contar con los dedos de una mano.

En definitiva, una idea magnífica, con un resultado que no tengo cierto.

Uno de los Ayuntamientos que participaron, y con mayor éxito, fue el de Barcelona.


En ese momento, un servidor estaba destinado en el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barcelona, y cuando se planteó la cuestión de participar en el Programa, el Ayuntamiento vio en mí la persona ideal para poner al frente del asunto.

No era la mejor persona, pero sí la única a mano.

Tres fueron las razones principales para darme ese encargo; la primera, que al ser economista podría llevar la gestión de los recursos destinados al programa;

la segunda, que al tener estudios universitarios de Biología, podría coordinar con algún tino a las entidades que se comprometieron a colaborar;

y la tercera y principal, que al disponer del buque escuela CRIS 1, se podía enriquecer el Proyecto con un barco del que sólo había que hacerse cargo del combustible y del patrón, cuando por razones de tiempo no podía serlo yo (la tripulación era voluntaria).

Todo lo demás quedaba a mi cargo, es decir que el barco salía prácticamente gratis.

Planos del buque escuela CRIS 1.

Planos del buque escuela CRIS 1, realizados por Ramón Luís y publicados por José María Asensi, en la revista "Mediterrània", de la que era Jefe de Redacción.

Los resultados se publicaron en varios idiomas en las revistas “Mediterrània” números 2 y 5 y en la publicación “Programa MED-Pol Fase II de vigilancia de la zona costera (1983-1984)”, que redacté por instrucción de mi superiores,  publicaciones que deberían estar disponibles para su libre consulta, en la Biblioteca del Ayuntamiento de Barcelona.

Revista Mediterrània.

También publiqué el artículo de uno de los biólogos colaboradores, en  en Cuadernos de Biología Marina-3, que sin duda estará accesible en la Biblioteca del C.R.I.S.
                          
Cuadernos de Biología Marina.

 En las publicaciones que he citado hay extensa documentación de datos y analíticas sobre el asunto, por lo que aquí voy a colocar lo que en las otras falta, los santos, que es como se conocen en el mundo informal de Gutemberg, a las ilustraciones.

CRIS 1. MEDPOL. Determinación de clorofila en algas del plancton.
 
Sacando una muestra de sedimentos. Foto: CRIS 1.
Sacando una muestra de sedimentos. Foto: CRIS 1.
MEDPOL. CRIS 1 tubos con muestras de sedimentos.
MEDPOL. Asensi con una muestra de sedimentos. Foto: CRIS 1.
              
MEDPOL. Barros ricos en componentes tóxicos, de los fondos del frente de Barcelona CRIS 1.
MEDPOL. Botella hidrográfica, para toma de muestras de agua a distintas profundidades. Barco Escuela CRIS 1.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Crucero a las islas Cícladas (Grecia), en el "Celebrity Edge". ni lujo ni excentricidad, Parte 4 solo negocio.

 







Vuelvo al barco con el que hicimos un crucero a las islas Cícladas (Grecia), del que ya he hablado en algunas entradas. Esta es la cuarta parte de un análisis del crucero-barco.

Quizás más adelante vuelva a hablar del crucero-viaje, del que también ya he presentado alguna entrada. Hay demasiado material como para compendiarlo todo. Y exigiría demasiado trabajo.

Quiero hacer énfasis en que el lujo del que habla la publicidad de la naviera, del que ya habrá quedado claro tengo la impresión de que es mucho ruido y pocas nueces, es cierto, pero tiene trampa,

Lo que es una inversión puntual se convierte, gracias a la publicidad, en una fuente de ingresos a lo largo de la vida del buque. Porque durante toda su vida útil, esa imagen de lujo seguirá atrayendo a muchos pasajeros y la empresa podrá ir ahorrando en gastos diarios de comida y otros servicios que repercuten en un ahorro considerable si tenemos en cuenta el ingente número de pasajeros que transporta.

Es decir, el reclamo publicitario del lujo exagerado en cosas banales, intenta ocultar los déficits cotidianos que suponen un ahorro notable.
Concretando, la comida mediocre o mala, la ausencia de detalles de cortesía en el baño o en las habitaciones, el no tener una oferta aceptable de excursiones sin cargo y con precios altos en las otras y un etcétera de detalles, que multiplicados por 3000 personas diarias y otro tantísimo en la vida del barco, suponen un ahorro mucho mayor que los espejos, escayolas y plásticos que pasan por arte. 
No quiero seguir porque parece que tenga algo contra la compañía, pero no la conocía hasta que no la visité y me llamó la atención ese derroche de fuegos artificiales, cuando no me podía comer una pechuga de pollo porque estaba incomestible. 
Hubo algún detalle con el trato al personal que me disgustó, pero sería injusto hablar de ello porque una flor no hace primavera y para opinar sobre estas cuestiones es preciso oír a las dos partes y ponderar las circunstancias, cosas que no he hecho, por lo que mi opinión no es para tenerla en cuenta.













lunes, 14 de junio de 2021

Susurros del pasado.

 

Susurros del Pasado. (Parte 1 de 3).
Susurros del pasado. (Parte 2 de 3).
Susurros del pasado. (Parte 2 de 3).

Susurros del pasado. (Parte 2 de 3).

Veía que el asunto de los fósiles se trataba en muchos foros, con mayor o menor detalle.

Pero no encontraba una expresión más amplia, que se ocupará de ellos

Pensé que podía aportar algo el tema creando un documental que explicará cómo se interpretaban los fósiles desde la antigüedad y cómo se forman se han formado en realidad, tal como nos dice  la Ciencia.

Porque hoy todos tenemos muy claro lo qué es un fósil, pero no siempre ha sido así.

Y si lo pensamos con detenimiento, veremos que los fósiles son algo verdaderamente extraño; unas formas de piedra qué representan con mayor o menor fidelidad animales que conocemos.

Quería ponerme en la cabeza de una persona antes de que se descubriera el origen de los fósiles y elucubrar sobre ello.

Luego para ilustrar el concepto de fósil, ponía unos ejemplos significativos que hicieran pensar: ¡Ah es esto!

Por último explicaba a través de unos dibujos de animación cómo se forman los fósiles cómo, llegan a nuestros días y cómo podemos acceder a ellos, a veces después de millones de años.

El vídeo salió largo, como tenía previsto, y para subirlo a youtube pensé en dividirla en tres partes.

Cada parte tiene sentido por sí misma pero, naturalmente, para la mejor comprensión de lo que quería transmitir es conveniente verlo entero y de un tirón.

Subí las dos primeras partes y dejé la tercera para más adelante.

Todo es muy sintético, pero creo que en eso está la gracia del asunto; explicar algo muy denso en pocas palabras o, en este caso, en pocas imágenes.

Si quieres ver esto videos, puedes ir a los siguientes enlaces:


Susurros del pasado, 1 de 3.


Susurros del pasado, 2 de 3.


En este Blog encontrarás muchas referencias a los fósiles.

No tienes más que poner fósil (no olvides el acento) en el buscador, y te aparecerán entradas sobre ellos.


A modo de ejemplo, te pongo un enlace:


Fósil, molusco gasterópodo. Potamides sp. Mioceno. 



martes, 15 de julio de 2025

El barco escuela CRIS 1, la V-13, una opción errónea y la sociedad de su tiempo.

 

La V13 (dcha.) y la V6, en el muelle de san Sebastián. Al fondo, el muelle del reloj. Puerto de Barcelona.

La V13, en el antiguo varadero del puerto de Barcelona.

Ya había visto en el puerto de Barcelona, en el muelle de San Sebastián, la embarcación V13, que mucho después sería el, CRIS 1.

Pero ese día paseaba, en compañía de mi esposa Carmen, por el salón náutico de Barcelona y me tropecé con una embarcación de unos siete metros, de diseño clásico pero fabricada en fibra de vidrio y aparejada con una vela cangreja.

Me encantó la barquita y me pareció ideal para la familia.

Pero al tiempo tenía presente la embarcación V13 de quince metros de eslora y veintidós toneladas de desplazamiento, que había visto en el puerto de Barcelona, medio hundida, al pie de la torre de san Sebastián.

En aquel momento me planté la alternativa de elegir la barquita pequeña para disfrutarla con la familia o el barco grande, para dedicarlo a labores sociales.

Ya he comentado mi vocación de maestro, que no llegué a ejercer, para dedicarme a la economía y a la biología.

La cuestión es que en aquel momento decidí que la pedagogía debía ir por delante y elegí la V13 como proyecto de barco.

Debía decir mejor como proyecto de vida, que es lo que fue en realidad y por lo que cometí un error que arrastraría el resto de mi vida.

Sí la V13 me trajo muchas satisfacciones y experiencias personales, pero visto desde la perspectiva del tiempo fue un craso error de elección, que solo puede ser atenuado, por el bien que haya podido hacer a algunos de los miles de niños que pasaron por los programas docentes que llevé a cabo con ese barco, ya con el nombre de CRIS l.

La sociedad española no estaba preparada para acoger programas docentes desde esa perspectiva. De hecho, no estaba ni está preparada para acoger ningún programa docente, ni nada que sepa a cultura.

La sociedad española es una masa encandilada por el fútbol, la gastronomía de hamburguesa y kebab y el ocio sórdido y de masas.

Con semejante ambiente, tuve que pasar una gran parte del tiempo dedicado al barco, en superar palos en las ruedas que venían de las autoridades o del pueblo llano.

Para poner un ejemplo muy docente de lo que era esa gente, puedo decir que cuando acabe de construir el que sería el primer arrecife artificial español, las autoridades de marina de Madrid, pusieron en la carta náutica de la zona del arrecife, fondo sucio, en lugar de arrecife artificial, reserva natural, fondo protegido o zona silvestre de repoblación, por ejemplo. No, para el funcionario de Madrid, que probablemente solo habría visto el mar en películas, no se le ocurrió otra cosa que poner fondo sucio. A partir de ahí, te puedes imaginar las perrerías que me harían desde las administraciones, en cualquier paso que tenía que dar.

Elegir la labor social, como hice en aquel salón náutico, fue una elección a ciegas, romántica y precipitada.

El mismo CRIS, la entidad que dio nombre al CRIS 1. me dio completamente la espalda, salvo con la valiosa e insustituible colaboración personal de su presidente, Alfonso Ferrer, sin la que no habrían prosperado la mayor parte de los proyectos del barco escuela. Entonces el Cris era Ferrer, aunque eso no quita que pueda decir con toda propiedad, que el Cris me dio la espalda, pues eran persona física y jurídica distinta.

Hoy el que fuera el CRIS 1, se dedica al turismo, después de haber sido rebozado por una sustanciosa subvención de la Generalidad. El turismo es una labor mucho más fructífera que la docencia, lo que ya sabía desde el principio. Pero que nunca se me habría ocurrido elegirla.

Esto añade méritos a los programas pioneros que realice con el CRIS 1, pero con el tiempo he descubierto, que nunca tuve vocación de pionero sino de maestro.

Sintetizo aquí una vasta historia de mi lucha con la V13 que podrás leer con más detalle y enjundia en mis memorias, si las llego a acabar y lo más difícil, si las llego a editar.




martes, 18 de junio de 2019

Barcelona i la mar y el CRIS 1.

Barcelona i la mar (Barcelona y la mar) fue un programa docente  pionero en España creado por José María Asensi, que tenía por objeto sensibilizar a los niños y a los jóvenes hacia el amor al mar e iniciarlos en el conocimiento de su ciudad. Contó con el soporte de varias instituciones barcelonesas y nacionales y se autofinanciaba con las cuotas que abonaban los asistentes.

La obra social de la caja de ahorros y monte de piedad de Barcelona (hoy Caixabank) subvencionaba parte de las cuotas a los  participantes.

Las escuelas que por escasez de recursos de sus alumnos lo pedían, participaban exentas de cuotas, y su coste era asumido al 50% por Asensi y por la obra social.


Fue persona decisiva de la obra social, Jordi Ardid, sin el que no habría podido desarrollar la actividad con la fluidez que lo hizo. 

Durante sus cuatro años de actividad, participaron alrededor de ochenta mil niños.

Barco escuela CRIS 1 realizando la actividad de Barcelona i la Mar.
Barcelona i la Mar. Cartel.
El barco escuela CRIS 1 fue el soporte de la parte acuática de la actividad (en la fotografía), mientras que la parte terrestre se desarrollaba en un aula en la estación marítima de Mallorca, hoy desaparecida.

A causa de su éxito la actividad se reprodujo en el Puerto de Tarragona.

En su día, el Ayuntamiento de Barcelona editó una Memoria,  redactada por José María Asensi, con una explicación detallada de la actividad, que Asensi  la estructuró con objeto de que pudiera servir de guía, a personas que en el futuro pudieran intentar desarrollar una actividad semejante.

Esta Memoria creo que se puede consultar en la Biblioteca del Ayuntamiento de Barcelona (incluyo ficha para facilitar su búsqueda).


Barcelona i la Mar. Memoria.

Ficha técnica de la Memoria de Barcelona i la Mar, en la Biblioteca del Ayuntamiento de Barcelona.

Pegatina de la primera imagen de "Barcelona i la mar", de la grafista madrileña  Pilar Villuendas.

Barcelona i la Mar. Cuaderno del profesor.

Barcelona i la Mar. Cuaderno del alumno.

Cuaderno Ejemplar para el alumno en el que se hacían preguntas sobre el recorrido que realizaban en el barco y sobre las  actividades en el taller-escuela, para el mejor aprovechamiento de los tiempos. Se entregaba uno a cada asistente; también había un "Ejemplar para el maestro", con las respuestas.
Barcelona i la Mar. Segundo logotipo.


Carmen, va a iniciar su aventura en el CRIS 1, en la actividad de Barcelona i la Mar.

Arriba vemos una imagen de la actividad en el Puerto de Barcelona (al fondo la Torre de San Sebastián.




Barcelona i la mar, además de ser un programa de educación medio ambiental pionero en España, en cuanto a sus formas y fondo, fue también un medio de acercar la Ciudad al mar, que resultó de gran éxito, hasta el punto, de que creó escuela siendo imitado con mayor o menor éxito en los años siguientes por algunas Administraciones y entidades privadas.
Barcelona i la Mar. Prensa.

Barcelona i la Mar. Prensa.

Barcelona i la Mar tuvo su secuela inmediata en Tarragona i la Mar. Y más tarde, aunque con un enfoque más lúdico y menos pedagógico,  en Badalona i el Mar.




Folleto editado por el Ayuntamiento de Badalona, copiando el Barcelona i la mar, con un grumete envejecido. El mono será por el anís. Me hubiera gustado que se hubieran puesto en contacto previo, como cortesía.

En la imagen se ve un patín a vela y al fondo, el puente del petróleo.






sábado, 14 de marzo de 2026

El disco de Secchi. Un termómetro para medir la salud del Mediterráneo.

 

Disco de Secchi. Barco escuela CRIS 1


En un par de entradas he puesto imágenes del disco de Secchi y probablemente en algún lugar habré dicho para qué sirve y hoy como estoy descansado y locuaz, me voy a reiterar y voy a contar además, una anécdota que la ha escrito en algún sitio pero no sé si ha sido en el blog.

Este disco sirve para medir la luminosidad del agua o dicho de otra forma, para ver su transparencia. En esta ocasión el marco era el programa MEDPOL fase II, de las naciones unidas, que tenía por objeto  valorar el estado de salud del Mediterráneo.

Mi responsabilidad era La costa del Maresme.

Para medir uno de los parámetros, construí un disco de Secchi a las dimensiones de mi barco.

Es disco era una pieza de metacrilato blanco, con un diámetro aproximado de 40 cm, que iba lastrado con unos plomos sujetos con un mosquetón, todo esto al final de un cabo con el que sumergía el disco en el agua.

Cuando dejaba de ver el disco anotaba los metros a los que este había desaparecido de mi vista. Como no cumplía las normas oficiales de estos discos, me servía como aproximación de la transparencia del agua según un baremo personalizado.

Todo esto es literatura innecesaria en sí, pero que me sirve de soporte para contar la anécdota que es el verdadero objeto de la entrada.

En una travesía a Mallorca con el grupo de boyscouts del mar, en un día glorioso y con unas aguas increíblemente transparentes, decidí poner el barco al pairo para tomar una medida de la transparencia del agua.

Naturalmente. la consecuencia inmediata de un barco parado en medio del mar en un día soleado y con el agua como una balsa de aceite, fue que los chavales se echaran al agua, iras pedirme permiso, para disfrutar de aquel paraíso mientras que con calma, iba tomando la medida echando el aparejo y recogiéndolo.

De repente, noté un tirón en el cabo que recogí rápido, sin saber exactamente cuáles eran las prisas y me encontré que todo el aparejo del disco ya no estaba y el cabo destrenzado como si se hubiera cortado con una tijera.

Sin dar señales de alarma, llamé a los chavales para que subieran rápido a bordo, porque nos íbamos, que fue la primera excusa que se me ocurrió para romper aquellos momentos de festejo.

Cuando estuvieron todos a bordo, comenté lo que había pasado y vimos que faltaban unos dos metros de aparejo incluyendo los plomos el mosquetón el disco y un metraje de cabo sin determinar.

La deducción inmediata fue que un bicho se lo había comido todo y había cortado el cabo con tal limpieza que prácticamente no había notado el corte.

El fondo en aquel lugar debería ser de unos cuatro mil metros.

A todos nos pareció divertida la anécdota, pero un servidor desde entonces no ha vuelto a echarse al mar en aguas abiertas para remolonear en ellas.


Si quieres saber más sobre el disco de Secchi, pulsa aquí.


Si quieres saber más sobre MEDPOL (Mediterranean Pollution) FASE II (Parte 1). 

Si quieres saber más del barco escuela CRIS 1 y sobre los boy scouts del mar, pulsa aquí.





miércoles, 15 de enero de 2020

MEDPOL (Mediterranean Pollution FASE II. (Parte 2).

Para no aburrirte, querido lector, he desglosado este asunto del MED POL en dos entradas, espero que eso te ayude. La primera puedes encontrarla en el siguiente enlace:

Para leer la primera parte, pulsa aquí.


El buque escuela CRIS 1, abarloado al buque oceanográfico español García del Cid

En primer plano Víctor, del Departamento de Biología del C.R.I.S., a bordo del buque escuela CRIS 1, que está abarloado al buque oceanográfico español García del Cid en el muelle de Bosch i Alsina (Puerto de Barcelona).

El CRIS 1 realizó los trabajos de campo del MEDPOL

Si has leído la parte primera de esta entrada en el enlace que te indico más arriba, verás que el MEDPOL se planteó como un programa global para medir la contaminación en el Mediterráneo.

El programa se construyó de abajo a arriba, de forma que cada Entidad local valoraba su entorno marino inmediato para luego integrar todos los resultados en un documento final.

En un determinado momento el que el ayuntamiento de Barcelona se planteó participar en este Programa y necesitaba un responsable.

Y recurrió a mi.
Entonces, se dieron una serie de circunstancias, que me llevaron a una etapa distinta en mi vida profesional de economista.

Efectivamente, a pesar de ser mi oficio el de economista, mi actividad como naturalista no dejaba de darme un cierto nombre y prestigio en el mundo de la ecología del momento, en el que aparecían muchos activistas de calle y pocos profesionales serios del medio ambiente, asunto éste que en esos momentos no estaba en el plano de actualidad como lo está hoy.

La escasez y mediocridad (con honrosas excepciones) de los implicados, me permitían destacar entre tanta población de aluvión, además mis estudios de biología, me daban una base sólida.

Por otro lado, llevaba años gestionando una goleta de más de 20 toneladas de la que era armador (me estoy refiriendo al buque escuela CRIS1, dedicado a trabajos de biología marina y de educación medioambiental).

Por último y más importante, se trataba de gestionar un programa medioambiental que no interesaba a nadie de la administración municipal y que por lo tanto no tenía ninguna novia.

En definitiva, estaba en el lugar adecuado, en el momento adecuado.

 En esta situación se me presentó la ocasión de intervenir en el programa MEDPOL, por lo que me ofrecí a llevar la responsabilidad del programa sin incordiar a nadie y sin que costará nada de dinero a la administración, puesto que ofrecí de balde mi goleta para los trabajos de campo en el mar.

No recuerdo los detalles exactos de cómo enredé a tanta gente i cómo me dejé enredar, pero lo cierto es que resultó un éxito.

Por un lado intervino el laboratorio municipal del ayuntamiento de Barcelona, al que no recuerdo exactamente qué analíticas se le encomendaron, relacionadas con los tejidos de peces.

Enseguida se apuntó el departamento de edafología la facultad de farmacia de la universidad de Barcelona, atraído por la posibilidad de conseguir  muestras de sedimentos de la costa de Barcelona (ya que tenían el barco gratis, así como el instrumental, que también lo portaba un servidor) y por descontado también gratis la mano de obra, que nutrían voluntarios y amigos de los profesores y catedráticos de esas instituciones).

Inmediatamente después se sumó el instituto químico de Sarriá, movido igualmente por la posibilidad de conseguir un buen número de muestras para el estudio de hidrocarburos y metales pesados en el agua de la costa de Barcelona, estudio que tenían pendiente desde hacía tiempo pero que no llevaban adelante por falta de recursos económicos.

Como elemento de confianza tenía a mi esposa Carmen Galante (e.p.d.), experimentada profesional en técnicas de laboratorio.

El patrón era un profesional pagado. Mi esposa también era una excelente profesional, pero aquí prestaba sus servicios de forma altruista. Ambos fueron elementos humanos indispensables y necesarios para el desarrollo de  los trabajos, pues los becarios, colaboradores y voluntarios que aportaron las entidades colaboradoras mencionadas, el día que no les dolía el bazo, les dolía el espinazo y cuando no, se mareaban o indisponían.

Con estos mimbres se elaboró el MEDPOL en Barcelona.

Resultó un rotundo éxito, pues la ciudad condal fue la única del Mediterráneo que hizo su papel en condiciones y que publicó los resultados con dignidad y difusión suficiente.

Todo esto me permitió trabajar durante unos meses compaginando ni actividad de técnico en economía, con la de gestor de un programa medioambiental relacionado con el mar.

Era lo más que podía desear profesionalmente en esa época, con la gran ventaja de que al ser un elemento indispensable en el patrocinio del programa, hacía lo que me apetecía.

A todo esto, el instituto español de oceanografía, que debía haber sido quien llevará la responsabilidad de todo, se quitó de en medio porque su entonces responsable veía con desprecio este programa pues, según me dijo, se desarrollaba en aguas sucias y a él le gustaba hacer oceanografía en océanos abiertos, 
(naturalmente con presupuestos millonarios), a bordo del ya entonces obsoleto buque oceanográfico García del Cid,  (barco que intenté contratar, pero me presentó un presupuesto millonario, lo que permitió entrar en el juego con el CRIS 1).  

La actitud del referido responsable no me extrañó, pues ya le conocía a raíz de la construcción de los primeros arrecifes artificiales españoles, que realice de forma pionera años antes, precisamente gracias a esta misma actitud de desprecio hacia el proyecto escórpora y a la presentación de unos presupuestos desquiciados, que también le frené.

Para más detalles del susodicho, fue durante su gestión cuando se liquidó el magnífico Acuario de la Barceloneta, inaugurado en 1963 y demolido en 1987 a causa, al parecer, de problemas estructurales.

La versión oficial es que los peces se trasladaron al zoo de Barcelona, lo que tengo la certeza vivida aunque indocumentada de que no fue así, lo que no me extraña pues parece que también se falsearon las verdaderas causas de la muerte del famoso gorila albino Copito de Nieve, lo que deja claro la facilidad de versionar del zoo de Barcelona.

Acuario de la Barceloneta. Foto: Internet.

Acuario de la Barceloneta. Foto: Internet.

Arriba, el ya inexistente y añorado Acuario de la Barceloneta (Barcelona), en sus fachadas posterior y principal.




martes, 7 de octubre de 2025

La ciudad quemada. Película (1976).

 

Remolcando la maqueta del submarino con el CRIS 1.
El submarino de madera no puede más y se rinde.
Remolcando la maqueta del submarino con el CRIS 1.

Lunes, seis de octubre de 2025.

Eran las cinco de esta mañana, cuando ya estaba aburrido y no sabía qué hacer.

Había dormido todo lo que tenía que dormir, soñado todo lo que tenía que soñar y meditado, todo lo que tenía que meditar.

No sé si estará bien dicho; me encontraba aburrido y desolado.

Aburrido es algo metafórico, porque no había hecho nada, pero desolado es más gráfico, porque no sabía qué hacer.

Y cuando me ocurre esto, apunto al blog.

El pobre blog debe sentirse como pato de feria.

Se me ha ocurrido rebuscar en el archivo fotográfico buscando algo inédito, pues el otro día me distraje con una flor y me comprometí a traer otra.

Me encontraba rodeado entre flor y flor, por lo que para que la terapia tuviera éxito, necesitaba algo completamente distinto.

Di con ello.

Pero para empezar necesito un preámbulo.

En 1976, se estrenó en Barcelona La ciudad quemada.

La película trataba sobre la Semana Trágica en Barcelona, que se remonta a la pérdida de Cuba por parte de España en manos de los Estados Unidos.

El comportamiento de los Estados Unidos fue deleznable, pero ganaron. Sin honor, pero ganaron, que para ellos era lo importante. Y para nosotros, aunque en otro sentido. Y para los cubanos, que están pagando las consecuencias.

Otrosí.

Hace tiempo escribí una entrada sobre un episodio de la vida de Maceo, patriota de la independencia cubana, que no me atreví publicar por lo inédito y desconcertante en relación a la historia oficial, pero que fue real. Lo tengo documentado con documentos oficiales por ser protagonista del acontecimiento un antepasado familiar, militar de oficio.

Si esta entrada me queda bien y me satisface, quizá me atreva a desempolvar el episodio cubano al que me refiero. Si no, lo conservaré para engrosar mis memorias que probablemente no leerán ni los míos, pero que a mí me divierte escribirlas.

A lo que iba.

En esta película, que probablemente como todas las películas contemporáneas españolas que hablan de episodios españoles desvirtuarán los hechos, aparece en algún momento un submarino.

No he visto la película y no sé a qué viene. Pero lo cierto es que, para las tomas de ese submarino, que estaba hecho de madera y que no se tenía tieso, me pidieron el barco escuela CRIS 1 (he hablado sobradamente de él en el blog), para remolcar la maqueta.

Los de la farándula, a pesar de iban de gratis, querían trastear mi barco demasiado, como si fuera suyo y dije que no.

Pero alguien de la tripulación lo arregló todo, de forma que se comprometieron a no tocar al CRIS 1, de manera que accedí a que se usara como remolcador.

Poco puedo decir del rodaje, puesto que no quise estar presente, pero lo cierto es que costó mucho trabajo que el submarino se mantuviera derecho, pues estaba mal diseñado y acabó como un cajón abarloado al Cris 1, si bien la escena se pudo filmar.

Si pillo la película en Internet y tengo paciencia, intentaré buscar esa escena.

Y eso es todo. Así de soso.

Si hubiera sido una producción de verdad, quizá podría alargar esta entrada hasta el infinito.

Pero fue una escena barata, mal preparada y chapucera, que a pesar de todo parece que pudo aprovecharse.

Es la forma de hacer las cosas a la española; conseguir los efectos deseados con recursos bajo cero y creatividad infinita.

Este episodio me recordó, guardando las distancias, lo que me contaba un anciano que había estado en la División Azul española en la Segunda Guerra Mundial.

Me decía que, cuando el enemigo dañaba un carro de combate, los alemanes tenían tres categorías para tratarlo; una, arreglarlo sobre la marcha; dos, llevarlo al taller para repararlo y tres, destruirlo por no tener arreglo.

Me decía el viejo, que, si había un español cerca para chapucear, hasta se reparaban carros de la categoría tres.

Parece que toda la película de la ciudad quemada estaba hecha en este plan, sin dinero sin recursos, pero a la española.

Lamento la calidad de las fotografías, pero los originales son diapositivas y están marcadas por el tiempo.



Esta es la entrada de la flor a la que me refiero y al compromiso.