Páginas

martes, 2 de junio de 2026

Gusano marinos sedentario sobre coral rojo.

 

Nunca he cogido animales vivos del mar. Este coral rojo procede de un pecio romano en la Costa Brava.



Más gusanos marinos sedentarios.




Mediterrània, revista de medio ambiente, números 7 y 1.

 

Mediterrània, revista de medio ambiente. Número 7.

Hace unos días te hablé de la revista Mediterrània dedicada al medio ambiente.

Te hablé del principio de ella y me comprometí a hablarte del final.

Voy a darte unas pinceladas de ese final.

La revista siguió en su formato hasta el número 7 que fue el último.

Es la imagen con la que inicio esta entrada.

El último número en ese formato, porque luego cambió de contenido esencial de naturaleza y pasó a un formato más ostentoso, más vulgar y con contenido anodino.

Durante un tiempo me mantuve como jefe de redacción.

El formato y contenido de la revista se mantuvo en la línea original hasta que un día mi jefe, el responsable de medio ambiente del ayuntamiento de Barcelona, me llamó y me dijo; va a venir una persona a la que le tienes que dar todo el material relacionado con la revista.

- ¿Todo, pregunté?

- Sí, todo me confirmó.

Como soy muy obediente y no quería meter la pata, insistí:

- ¿Los contactos, las direcciones de los colaboradores, los sobres y papeles con membretes, los archivos de todo lo que tenemos, los sellos de caucho…?

El jefe puso mala cara y con tono de resignación me dijo; sí todo.

Le dije a la secretaria que metiera en una caja todo el material que teníamos relacionado con la revista y que lo dejara a punto. porque lo vendrían a recoger.

Le extrañó como a mí, pero obedeció como obedecí yo.

La secretaria era parte del alma de la revista.

Al cabo de unos días se presentó un chico joven, muy bien aliñado y vestido, sonriente y simpático que vino a recoger el material.

Luego me enteré de que el chaval militaba en el partido socialista de Cataluña y que venía de la revista Interviu, una revista de prensa amarilla que la gente compraba, al parecer, por sus desnudos.

El muchacho iba a ser el nuevo director de Mediterrània.

No le dije a mi jefe, te lo había dicho, pero lo pensé.

Días después, el jefe me pidió que preparara el próximo número.

Le dije que eso era imposible, porque había dado todo el material relacionado con la revista al chico socialista y que lo tendría que preparar él.

- Muy bien; dile que se ponga en ello.

Se lo dijo la secretaria y no sé si se puso, pero lo cierto es que pasaron semanas y aquello no avanzaba, a pesar de las insistentes llamadas de que tenía que salir el número 7 de Mediterrània.

La secretaria habló con él, para que por lo menos nos devolviera el material, para que pudiéramos seguir trabajando nosotros.

Pero no daba más que largas al asunto.

Sin tener la certeza de nada, pero conociendo el estilo político, entiendo que la revista Mediterrània fue un regalo del partido, a un militante que debía florecer.

Pero Mediterránea marchitó.

Reapareció con un número 8 despersonalizado e infumable.

Es un poné.

Tiempo más tarde, nos enteramos de que la joven promesa, en un viaje turístico, se había caído dentro del Vesubio.

Nos impresionó y apenó.

Descanse en paz.