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sábado, 26 de septiembre de 2026

Un Guppy en el Danubio. Un crucero de lujo.

 


Dedicada a Ángel V. y señora.



Guppy enfadado, ¿o triste?.

Lujo, así es como anuncia Catai su crucero por el Danubio.

Esto del lujo es relativo.

También anunciaba lujo el crucero Celebrity Edge del que hablé cuando estuvimos por el Egeo y más que lujo era horterada.

Estaba bien, pero en exceso.

Demasiado impresionante.

Creo que aquí el lujo se refiere más al ambiente y a la calidad general del crucero.

No children, no pets. ¿Hay mayor lujo?

Pero como obras son amores y no buenas razones, no se han evitado en poner detallitos que refuercen ese concepto de lujo.

Son detallitos insignificantes, que apuntalan una idea.

Vimos uno de buen gusto en la habitación y traigo aquí otro que encontré en el salón panorámico.

También había un piano, pero no lo fotografié.

Aquí traigo la pareja del piano, que era un guppy enfadado.

Imagino que está enfadado porque el Danubio está seco.

He buscado en internet el precio de la escultura, que si es una réplica valdrá cuatro chavos.

Si no es una réplica, resulta simpático y quizás sí sea un lujo.

Si apostara, lo haría simplemente por un guppy malhumorado.

De acuerdo, un guppy no hace lujo pero contribuye a él.

Además este guppy está enfadado porque el Danubio está seco.




Passau, Alemania. La entrada al Danubio. Como navegan los cruceros fluviales.

 

Passau Alemania. Central de cruceros.

Propulsión de un crucero fluvial. Foto; con la ayuda de ia.


Hasta ahora, no me había planteado como barcos tan grandes, pueden navegar por ríos con tan poco fondo.

Y en este caso, por un Danubio en la mayor sequía de su historia reciente.

La pregunta me exigía una respuesta para no pasar el tiempo pensando cuando tendríamos que bajar a empujar.

Ya sé que un turista no se haría esta pregunta, pero un naturalista ha de ser inquisidor con las cosas pequeñas y con las grandes.

En una entrada anterior decía que los cruceros fluviales se propulsaban por turbinas.

Alguien del ramo así me lo dio a entender en algún momento.

Luego pregunté a empleados de embarcaciones fluviales y nadie tenía ni idea.

Así, como primera medida, me fui a las embarcaciones de mar, que conozco, y vi que las hélices son más eficaces que las turbinas.

Si los cruceros fluviales buscan eficacia, debían utilizar hélices.

Pero entonces se encontrarían con el problema de las ramas y troncos que arrastra la corriente y el riesgo de los fondos someros.

Indagué.

Y vi que los cascos de los cruceros fluviales, están adaptados para proteger a las hélices, que también llevan protección exterior.

El resultado debe ser algo mixto entre turbina y hélice.

Y busqué fotos.

Aquí traigo una.

Las plaquitas que ves soldadas son ánodos de magnesio, para reducir la corrosión galvánica (en agua salada se utilizan ánodos de zinc). 

El casco está adaptado y además la hélice está protegida por todos los lados.

No es turbina por el principio de propulsión pero casi lo podría ser por el aspecto y función.

A esta solución se le conoce como hélices de tobera, que estabilizan mucho el rumbo y son muy eficaces para velocidades bajas.

¡Justo lo que necesita un crucero fluvial!

Además llevan varias anclas.

Por si acaso.

En cuanto pueda fotografiaré la popa que navega sumergida de un crucero fluvial.

Me queda hablar de la energía que consumen.

Primero pensé que era eléctrica, porque no se oía ni vibraba  nada.

Luego pensé que ¡teniendo el motor a cien metros! era normal que no se oyera y con unos buenos silentblocks era normal que no vibraba.

Pregunté y no supieron aclararme.

Bueno sí, me dijeron alguna tontería o mejor, algún disparate.

Luego he leído que son motores diésel y eléctricos.

En fin, lo dejo antes de que me envíes a la porra.


domingo, 20 de septiembre de 2026

La sutil diferencia entre dos cruceros fluviales.

He recreado esta imagen con Gémini, en base a criterios subjetivos bien argumentados. Pero sin ninguna base real.

He hablado de un crucero por el Danubio y de un crucero por el Nilo.

Y he tenido la osadía de compararlos.

Evidentemente son ríos y ambientes muy diferentes.

Tanto que parecería necio comparar uno con otro.

Quizá entre mis muchos defectos está la necedad, pero no hasta ese punto.

Mi comparación se refiere exclusivamente al aspecto intelectual o místico.

Bueno no quiero parecer cursi o relamido utilizando esas palabras.

Me refiero a que aún con los ojos cerrados, notaríamos una paz en el ambiente que se nota en uno y no se nota en el otro.

Efectivamente si en el Danubio te caes al agua, puedes ir nadando hasta la ribera, subir fácilmente a tierra y esperar en el camino de sirga a que pase una bicicleta eléctrica alquilada o en algunos tramos muy concretos, un coche de servicios.

En el Nilo si te caes al agua, lo más probable es que te ahogues intentando flotar contra la corriente y las ramas o intentando subir a una indefinida rivera selvática, si en el proceso no te come un cocodrilo.

Evidentemente, cuando hablo de la navegación en ambos ríos no estoy refiriéndome a este aspecto u otros semejantes.

Estoy pensando en aspectos muy sutiles, pues los evidentes no precisan explicación.

Por eso dije que no volvería el Nilo y sí a un río europeo.

Porque estoy cansado del síndrome de Stenhal  y ya me gusta más la paz y la monotonía, que la incertidumbre y la inseguridad.

También es cierto que prefiero a un egipcio, musulmán descafeinado, que a un deutsche. que se lo crea.

Por cierto, ningún egipcio te aceptará lo del cocodrilo, y tienen sus argumentos buenos, malos o pésimos.

Como tampoco te aceptará que en el Mar Rojo hay tiburones.

Dicen que son delfines.

Es como las bombas atómicas en Almería (España).

¡Todo por el turismo!




Crucero por el Danubio. Un itinerario.

 

Dedicada a R. Laureata in giurisprudenza.



Un paseo por el Danubio.


A estas alturas de hablar de asuntos del Danubio! y me he dejado en el saco un asunto importante; ¡cual es el lugar dónde estamos!

Traigo en esta entrada un esquema donde aparece el Danubio, algunos de los países por donde pasa y algunas de las ciudades que he citado y de las que he puesto o pondré imágenes.

Nos quedan más temas importantes que tratar, pero este es un elemento docente básico para situarnos.

Lo tenía que haber hecho al principio pero lo hago ahora porque entre otras cosas, estaba un poco trastabillado.


martes, 15 de septiembre de 2026

Navegación fluvial; Europa versus África. +

 

Así como puedo sugerirte un camino en bici o a pie por el borde del Danubio, ni me atrevería a sugerirte lo mismo, ni a distancia, por el borde del Nilo.

Los dos son ríos navegables, con barcos quizás parecidos por fuera.

Pero hay un mundo entre ellos.

Quizás hasta un universo.

Echa un vistazo.

Deseo dejarte un enlace con otro crucero, esta vez por el Nilo.


Pincelada de un crucero fluvial por el Nilo.



Ya he hablado y quizás hablaré más sobre esto.

Pero aquí no quiero hacer mención de la infinita riqueza arqueológica del Nilo, que menciono en otras entradas.

Tan solo quiero inspirar un ambiente, que luego reforzaré.

Es un enlace largo, que comprende varios aspectos.

Es el complemento de otra entrada en la que entro más a fondo en comparar, a vista de pájaro, estos dos mundo de turismo fluvial.

Ambas para almas tranquilas.

Hay más alternativas de turismo fluvial, para cuerpos más intrépidos.

Pero, incluido el enlace, ya me he alargado demasiado en este asunto

Mañana, D. m., sigo. 

Seguro que tienes tiempo y aunque ya conozcas el enlace, ahora tienes más con qué comparar.

Ambos ríos son parecidos en la forma, pero abismalmente distantes en el fondo.


He seguido mis propios pasos tecleando los enlaces y veo que con este ya empiezas a entrar entrar en el mundo del blog y a medida que vas tecleando entradas antiguas vas entrando en otros temas.

Ten paciencia y espero que se despierte tu interés y te distraigas.

Si te aturde demasiado, hurga en el buscador, recordando que es un buscador un poco borde, muy exigente con mayúsculas y acentos.

A veces.

Mientas, poco a poco pues hay muchísimas entradas, estoy arreglando títulos, para que sean más accesibles los temas.

Porque tus problemas con el buscador, son los míos.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Me quiero ir a Egipto. +


Estoy cansado del Danubio y aunque aún me quedan cosas que contar, me voy a Egipto con mis prejuicios occidentales.

En una entrada próxima ya hablé de los cruceros fluviales por el Nilo.

Son lo mismo, pero no tienen nada que ver.

Hay muchos factores externos que condicionan el bienestar en un crucero.

El Danubio es menos voraginoso, lo que genera una paz que deja en evidencia fragilidades humanas que forman una parte bella de nuestra personalidad que nunca las acabamos de conocer, porque el ruido  del mundo nos las oculta.

La agitación de los sentidos del ambiente nilótico, nos oculta grietas como nos las oculta la cotidianidad.

Y ahora necesito ruido y tráfico.

Necesito que me digan que se va a instituir un servicio militar en España, para tener un ejército que pelee en la guerra que se avecina en Europa.

Un ejército para aumentar el bienestar de la oligarquía, no ya con el sudor de los ciudadanos sino con su propia vida.

Porque la oligarquía ya no tiene suficiente con el poder, la depravación y la ignominia, sino que necesita algo que aún no tiene.

Ver correr la sangre de inocentes, exprimida con sus propias manos.

Refocilarse con el sufrimiento no inducido, sino aplicado directamente 

Por eso necesito ruido, para que me alivie la espera a la revolución que degüelle a esa estirpe criminal.

Ruido que me haga más leve la espera, pues no puedo más que esperar.

A medida que transcurra esa espera, veré si vuelvo al rio tranquilo, a la fauna peligrosa, de nuestro buen Mediterráneo, capaz de parir santos y monstruos.


Posdata a 18 de septiembre de 2026.


Alguien me ha dicho que esta entrada: Me quiero ir a Egipto  no tiene contenido.

Y sin embargo, cuando la escribí creí que me había pasado de la raya.

Aunque entiendo que hay que haberlo vivido para entender lo que decía.

El crucero por el Danubio te deja tan relajado, tan alejado del mundo, que acaba pareciéndote que necesitas follón ambiente para seguir.

Esa necesidad de ruido no la sientes en el Nilo, porque entre el río y su entorno vives una vorágine.

Eso es lo que quería decir.

Pero ya se sabe, la gata precipitada, parió gatitos ciegos.

Probablemente me expliqué mal, bien porque la escribí en un repente.

O quizás porque era demasiado tenue lo que quería decir.

Sin embargo al releerlo hoy, me da la impresión de que fui muy bruto.

Ahora mi estado de ánimo está más relajado y funciono de otra manera.


viernes, 11 de septiembre de 2026

Las subidas del Danubio 2.

Turistas en la calle de los artistas, viendo las marcas de referencia (esquina ocre del centro).

 

Debes leer antes la entrada del enlace para entender ésta.
Pero como ambas son muy cortitas, puedes seguir el orden que te apetezca.
Me lanzo con la segunda:

Ni cuentos de vieja y sí me molesté en fotografiarlas.

Según las marcas, la mayor subida datada del rio en esa esquina, fue el 3 de junio de 2013, ¡con 12,89 metros!

Como la marca ya está unos metros por encima del cauce, aquello debió ser terrible.

He dejado mi metedura de pata, que quede más grabado el dato en la cabeza del lector.




jueves, 10 de septiembre de 2026

La sequía del Danubio.

Casita y ruinas del castillo de Werfenstein sobre un promontorio rocoso junto al río Danubio, en Sant Nikola Donau. (Alta Austria), desde un ventanal del barco. Foto: Angélica Regidor.


Dicen que el Danubio está sufriendo su mayor sequía del siglo, hasta el punto de que algunos lugares son intransitables para las embarcaciones fluviales mayores.

Eso es malo para el turismo.

Pero el hecho de que el agua sea poca y tenga menos empuje, probablemente hace que determinadas texturas de su superficie, se aprecien de forma distinta.

Durante todo el viaje, parecía que los acontecimientos se desarrollaban a cámara lenta, lo que añadía placidez al que debe ser siempre, suave navegar por aguas mansas.

He discurrido por el abundante Nilo, pero es algo completamente distinto.

Al Nilo no volvería.

Pero a un Danubio sediento como este, volvería por la añoranza de sus aguas suaves y gratas.

Creo que he tenido suerte con la sequía, porque probablemente sea irrepetible.

No por los paisajes, que estarán siempre ahí.

Sino el agua tranquila y su textura laxa.

Por el silencio del paisaje en el que aún incordiando, eran soportables los puentes.

Menos lo eran los lugares desde donde se veían los edificios ensuciando el cielo.

Porque aquellos son inherentes al río, pero los otros son una propina mal dada.

La placidez es como un don, que se tiene por naturaleza.

Y esta sequía añadía a la placidez algo sutil. 

En estas circunstancias el Danubio me han dejado huella.

No sé si un rio, saciado, sería lo mismo.

Es un riesgo.




 

domingo, 6 de septiembre de 2026

Angélica Regidor; nueva correctora ortográfica para el blog.

 



Ya has visto en el blog, fotografías de Angélica Regidor.

No hay más que decir al respecto.

Son sus fotos y ahí están, con su nombre.

Además, por su condición de periodista por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha colaborado y colabora puntualmente en la revisión y corrección de  textos del blog y libros.

El diccionario del programa es bastante mediocre y se le cuelan bastantes gazapos.

Tener una mayor colaboración, en este caso profesional, me va bien pues escribo lo suficiente como para que no me dé tiempo a corregir los textos antes de editarlos.

Luego, si algún día repaso algo, me encuentro comas que sobran, acentos que faltan y palabras que no tienen sentido porque les falta alguna letra.

Así, ya puedo echar la culpa a Angélica.

Y sin más coste que darle las gracias.

El tema de la sintaxis es distinto, pues en eso discutimos y no suelo dar mi brazo a torcer.

Aún así, si el error es garrafal, la culpa es suya.

Respecto a las fotografías ya he señalado que todas las fotos son mías y las que no, tienen su crédito en el pie de foto.

Salvo error u omisión.

Espero que lo que escribo sea siempre atinado y esté bien escrito.

La ilustración que inicia esta entrada fue un dibujo que hice hace muchos años y que se había degradado mucho.

Gracias a Géminis la he recuperado.

En esta entrada me viene al pelo.



sábado, 5 de septiembre de 2026

¿Qué hacer durante un crucero fluvial por el Danubio?

 

Amanecer con bruma y ondas Danubio.

¿Ver, leer, oír,sentir...?

¿Oír?

Quizás debería ser música medieval.

Pero a mí, me gusta la Edad Media solo en sus valores  de supervivencia.

Me gustaría oír música barroca, muy bajita.

De fondo, muy de fondo.

De leer nada, pues me distraería de ver.

Ver, con prudencia, para no ahogar la sensibilidad.

Probablemente, lo mejor sería desbocar los sentidos, ignorando lo inmediato.

Barco.

Gente.

Cosas.

Comidas, bebidas.

Menos al guppy enfadado del salón panorámico.

...Y pensar en cómo sobrevivir a Budapest, donde no hay agua en el cauce y donde Catai ha ofertado una alternativa b de dudoso realismo.

Hasta el punto de que no se llevó a cabo.

¡Paciencia!

 No kids no pets.

Es difícil agotar la paciencia en esas condiciones.