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domingo, 20 de septiembre de 2026

La sutil diferencia entre dos cruceros fluviales.

He recreado esta imagen con Gémini, en base a criterios subjetivos bien argumentados. Pero sin ninguna base real.

He hablado de un crucero por el Danubio y de un crucero por el Nilo.

Y he tenido la osadía de compararlos.

Evidentemente son ríos y ambientes muy diferentes.

Tanto que parecería necio comparar uno con otro.

Quizá entre mis muchos defectos está la necedad, pero no hasta ese punto.

Mi comparación se refiere exclusivamente al aspecto intelectual o místico.

Bueno no quiero parecer cursi o relamido utilizando esas palabras.

Me refiero a que aún con los ojos cerrados, notaríamos una paz en el ambiente que se nota en uno y no se nota en el otro.

Efectivamente si en el Danubio te caes al agua, puedes ir nadando hasta la ribera, subir fácilmente a tierra y esperar en el camino de sirga a que pase una bicicleta eléctrica alquilada o en algunos tramos muy concretos, un coche de servicios.

En el Nilo si te caes al agua, lo más probable es que te ahogues intentando flotar contra la corriente y las ramas o intentando subir a una indefinida rivera selvática, si en el proceso no te come un cocodrilo.

Evidentemente, cuando hablo de la navegación en ambos ríos no estoy refiriéndome a este aspecto u otros semejantes.

Estoy pensando en aspectos muy sutiles, pues los evidentes no precisan explicación.

Por eso dije que no volvería el Nilo y sí a un río europeo.

Porque estoy cansado del síndrome de Stenhal  y ya me gusta más la paz y la monotonía, que la incertidumbre y la inseguridad.

También es cierto que prefiero a un egipcio, musulmán descafeinado, que a un deutsche. que se lo crea.

Por cierto, ningún egipcio te aceptará lo del cocodrilo, y tienen sus argumentos buenos, malos o pésimos.

Como tampoco te aceptará que en el Mar Rojo hay tiburones.

Dicen que son delfines.

Es como las bombas atómicas en Almería (España).

¡Todo por el turismo!




Crucero por el Danubio. Un itinerario.

 

Dedicado a R.



Un paseo por el Danubio.


A estas alturas de hablar de asuntos del Danubio! y me he dejado en el saco un asunto importante; ¡cual es el lugar dónde estamos!

Traigo en esta entrada un esquema donde aparece el Danubio, algunos de los países por donde pasa y algunas de las ciudades que he citado y de las que he puesto o pondré imágenes.

Nos quedan más temas importantes que tratar, pero este es un elemento docente básico para situarnos.

Lo tenía que haber hecho al principio pero lo hago ahora porque entre otras cosas, estaba un poco trastabillado.


martes, 15 de septiembre de 2026

Navegación fluvial; Europa versus África. +

 

Así como puedo sugerirte un camino en bici o a pie por el borde del Danubio, ni me atrevería a sugerirte lo mismo, ni a distancia, por el borde del Nilo.

Los dos son ríos navegables, con barcos quizás parecidos por fuera.

Pero hay un mundo entre ellos.

Quizás hasta un universo.

Echa un vistazo.

Deseo dejarte un enlace con otro crucero, esta vez por el Nilo.


Pincelada de un crucero fluvial por el Nilo.



Ya he hablado y quizás hablaré más sobre esto.

Pero aquí no quiero hacer mención de la infinita riqueza arqueológica del Nilo, que menciono en otras entradas.

Tan solo quiero inspirar un ambiente, que luego reforzaré.

Es un enlace largo, que comprende varios aspectos.

Es el complemento de otra entrada en la que entro más a fondo en comparar, a vista de pájaro, estos dos mundo de turismo fluvial.

Ambas para almas tranquilas.

Hay más alternativas de turismo fluvial, para cuerpos más intrépidos.

Pero, incluido el enlace, ya me he alargado demasiado en este asunto

Mañana, D. m., sigo. 

Seguro que tienes tiempo y aunque ya conozcas el enlace, ahora tienes más con qué comparar.

Ambos ríos son parecidos en la forma, pero abismalmente distantes en el fondo.


He seguido mis propios pasos tecleando los enlaces y veo que con este ya empiezas a entrar entrar en el mundo del blog y a medida que vas tecleando entradas antiguas vas entrando en otros temas.

Ten paciencia y espero que se despierte tu interés y te distraigas.

Si te aturde demasiado, hurga en el buscador, recordando que es un buscador un poco borde, muy exigente con mayúsculas y acentos.

A veces.

Mientas, poco a poco pues hay muchísimas entradas, estoy arreglando títulos, para que sean más accesibles los temas.

Porque tus problemas con el buscador, son los míos.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Me quiero ir a Egipto. +


Estoy cansado del Danubio y aunque aún me quedan cosas que contar, me voy a Egipto con mis prejuicios occidentales.

En una entrada próxima ya hablé de los cruceros fluviales por el Nilo.

Son lo mismo, pero no tienen nada que ver.

Hay muchos factores externos que condicionan el bienestar en un crucero.

El Danubio es menos voraginoso, lo que genera una paz que deja en evidencia fragilidades humanas que forman una parte bella de nuestra personalidad que nunca las acabamos de conocer, porque el ruido  del mundo nos las oculta.

La agitación de los sentidos del ambiente nilótico, nos oculta grietas como nos las oculta la cotidianidad.

Y ahora necesito ruido y tráfico.

Necesito que me digan que se va a instituir un servicio militar en España, para tener un ejército que pelee en la guerra que se avecina en Europa.

Un ejército para aumentar el bienestar de la oligarquía, no ya con el sudor de los ciudadanos sino con su propia vida.

Porque la oligarquía ya no tiene suficiente con el poder, la depravación y la ignominia, sino que necesita algo que aún no tiene.

Ver correr la sangre de inocentes, exprimida con sus propias manos.

Refocilarse con el sufrimiento no inducido, sino aplicado directamente 

Por eso necesito ruido, para que me alivie la espera a la revolución que degüelle a esa estirpe criminal.

Ruido que me haga más leve la espera, pues no puedo más que esperar.

A medida que transcurra esa espera, veré si vuelvo al rio tranquilo, a la fauna peligrosa, de nuestro buen Mediterráneo, capaz de parir santos y monstruos.


Posdata a 18 de septiembre de 2026.


Alguien me ha dicho que esta entrada: Me quiero ir a Egipto  no tiene contenido.

Y sin embargo, cuando la escribí creí que me había pasado de la raya.

Aunque entiendo que hay que haberlo vivido para entender lo que decía.

El crucero por el Danubio te deja tan relajado, tan alejado del mundo, que acaba pareciéndote que necesitas follón ambiente para seguir.

Esa necesidad de ruido no la sientes en el Nilo, porque entre el río y su entorno vives una vorágine.

Eso es lo que quería decir.

Pero ya se sabe, la gata precipitada, parió gatitos ciegos.

Probablemente me expliqué mal, bien porque la escribí en un repente.

O quizás porque era demasiado tenue lo que quería decir.

Sin embargo al releerlo hoy, me da la impresión de que fui muy bruto.

Ahora mi estado de ánimo está más relajado y funciono de otra manera.


viernes, 11 de septiembre de 2026

Las subidas del Danubio 2.

Turistas en la calle de los artistas, viendo las marcas de referencia (esquina ocre del centro).

 

Debes leer antes la entrada del enlace para entender ésta.
Pero como ambas son muy cortitas, puedes seguir el orden que te apetezca.
Me lanzo con la segunda:

Ni cuentos de vieja y sí me molesté en fotografiarlas.

Según las marcas, la mayor subida datada del rio en esa esquina, fue el 3 de junio de 2013, ¡con 12,89 metros!

Como la marca ya está unos metros por encima del cauce, aquello debió ser terrible.

He dejado mi metedura de pata, que quede más grabado el dato en la cabeza del lector.




jueves, 10 de septiembre de 2026

La sequía del Danubio.

Casita y ruinas del castillo de Werfenstein sobre un promontorio rocoso junto al río Danubio, en Sant Nikola Donau. (Alta Austria), desde un ventanal del barco. Foto: Angélica Regidor.


Dicen que el Danubio está sufriendo su mayor sequía del siglo, hasta el punto de que algunos lugares son intransitables para las embarcaciones fluviales mayores.

Eso es malo para el turismo.

Pero el hecho de que el agua sea poca y tenga menos empuje, probablemente hace que determinadas texturas de su superficie, se aprecien de forma distinta.

Durante todo el viaje, parecía que los acontecimientos se desarrollaban a cámara lenta, lo que añadía placidez al que debe ser siempre, suave navegar por aguas mansas.

He discurrido por el abundante Nilo, pero es algo completamente distinto.

Al Nilo no volvería.

Pero a un Danubio sediento como este, volvería por la añoranza de sus aguas suaves y gratas.

Creo que he tenido suerte con la sequía, porque probablemente sea irrepetible.

No por los paisajes, que estarán siempre ahí.

Sino el agua tranquila y su textura laxa.

Por el silencio del paisaje en el que aún incordiando, eran soportables los puentes.

Menos lo eran los lugares desde donde se veían los edificios ensuciando el cielo.

Porque aquellos son inherentes al río, pero los otros son una propina mal dada.

La placidez es como un don, que se tiene por naturaleza.

Y esta sequía añadía a la placidez algo sutil. 

En estas circunstancias el Danubio me han dejado huella.

No sé si un rio, saciado, sería lo mismo.

Es un riesgo.




 

domingo, 6 de septiembre de 2026

Angélica Regidor; nueva correctora ortográfica para el blog.

 



Ya has visto en el blog, fotografías de Angélica Regidor.

No hay más que decir al respecto.

Son sus fotos y ahí están, con su nombre.

Además, por su condición de periodista por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha colaborado y colabora puntualmente en la revisión y corrección de  textos del blog y libros.

El diccionario del programa es bastante mediocre y se le cuelan bastantes gazapos.

Tener una mayor colaboración, en este caso profesional, me va bien pues escribo lo suficiente como para que no me dé tiempo a corregir los textos antes de editarlos.

Luego, si algún día repaso algo, me encuentro comas que sobran, acentos que faltan y palabras que no tienen sentido porque les falta alguna letra.

Así, ya puedo echar la culpa a Angélica.

Y sin más coste que darle las gracias.

El tema de la sintaxis es distinto, pues en eso discutimos y no suelo dar mi brazo a torcer.

Aún así, si el error es garrafal, la culpa es suya.

Respecto a las fotografías ya he señalado que todas las fotos son mías y las que no, tienen su crédito en el pie de foto.

Salvo error u omisión.

Espero que lo que escribo sea siempre atinado y esté bien escrito.

La ilustración que inicia esta entrada fue un dibujo que hice hace muchos años y que se había degradado mucho.

Gracias a Géminis la he recuperado.

En esta entrada me viene al pelo.



sábado, 5 de septiembre de 2026

¿Qué hacer durante un crucero fluvial por el Danubio?

 

Amanecer con bruma y ondas Danubio.

¿Ver, leer, oír,sentir...?

¿Oír?

Quizás debería ser música medieval.

Pero a mí, me gusta la Edad Media solo en sus valores  de supervivencia.

Me gustaría oír música barroca, muy bajita.

De fondo, muy de fondo.

De leer nada, pues me distraería de ver.

Ver, con prudencia, para no ahogar la sensibilidad.

Probablemente, lo mejor sería desbocar los sentidos, ignorando lo inmediato.

Barco.

Gente.

Cosas.

Comidas, bebidas.

Menos al guppy enfadado del salón panorámico.

...Y pensar en cómo sobrevivir a Budapest, donde no hay agua en el cauce y donde Catai ha ofertado una alternativa b de dudoso realismo.

Hasta el punto de que no se llevó a cabo.

¡Paciencia!

 No kids no pets.

Es difícil agotar la paciencia en esas condiciones.



jueves, 3 de septiembre de 2026

¿Por qué hay que usar mosquiteras? El DDT.

La foto la he generado, no sin esfuerzo, con Géminis,

Hay que usar mosquiteras.
Para que no entren en casa mosquitos sanos.
Y para que no salgan mosquitos intoxicados por insecticidas.
Insecticidas que no solo matan a los mosquitos, moscas y demás.
Sino que envenenan a una amplia masa de insectos, que forman la base de la pirámide trófica de distintas especies bellas simpáticas o útiles,
Entre ellas muchas aves, como las románticas golondrinas que cada primavera vemos menos.
O los ruiseñores.
Que cada primavera oímos menos.
O los estorninos, que cada otoño vuelven menos.
Y decenas de aves.
O los inofensivos dragoncillos.
O los sorprendentes camaleones, allí donde aún quedan.
O las denostadas arañas, a las que el hombre debe la vida, pues matan más insectos que los insecticidas, pero sin efectos secundarios para nosotros.
Hasta en los pingüinos de la Antártida se ha encontrado DDT.
Insecticida que de boquilla tiene prohibido su uso en todo el mundo.
Pero que se sigue fabricando.
Porque hay muchas  y
racionales excepciones.
Y otras que no son racionales.
Ni son excepciones.
Pero son negocio.



lunes, 31 de agosto de 2026

Los puentes del Danubio, Puente del OVNI. o puente Most SNP.

 

Me parece que hay tal infinidad de puentes en el segundo rio más largo de Europa, después del Volga, que no están contados.

Pero hay algunos significativos por ellos mismos, aunque no unan ciudades verdaderamente importantes, como el puente verde o el puente de las cadenas, en la capital de Hungría, Budapest.

Se me hace difícil jugar con dos puentes, entre mil, de una ciudad que en realidad son dos, en un río infinito, que está muy maltrecho en partes vitales de su recorrido.

Hay un puente, que es aparatoso y divertido, al que llaman en el lugar, el puente del OVNI, al que he buscado en Internet y en la primera búsqueda no me ha aparecido, pues debe ser un puente mindundi.

Sí lo he encontrado en Géminis, con datos interesantes y su nombre técnico; Most SNP.

¡Tanto puente para tan poca relevancia!

Me precio de no entender eso de la ia, pues Geminis creo que es de Google y sin embargo me ha pasado lo que cuento.

En fin son cosas de una mente aburrida por la aestas y fracturada por la domus.