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domingo, 16 de agosto de 2026

Passau (Alemania), barrio de casitas junto al Danubio.

 

Barrio de casitas tradicionales alemanas en Passau.

Empecé hace un par de días a hablar de los prolegómenos del crucero fluvial por el Danubio.
Me precipité.
Había un principio que creí no interesaría a nadie y sin embargo podía enfadar a alguien.
Lo omití.
Pero voy a ello.
Ya dije que iba a escribir desordenado, pero con un mínimo orden.
Así lo hago.
Aquí empieza el viaje de verdad.
El primer día me levanté a las 4 de la mañana para ir al aeropuerto de Barcelona a coger el avión para Munich.
Ya he puesto fotos de ese día.
Desde el aeropuerto de Munich que es la primera escala en España, llegamos a Passau tras dos horas de autocar.
En Passau es donde está el amarre de nuestro crucero fluvial.
Allí nos deja el autocar, ¡en unos servicios públicos para que nos aliviemos!
Nunca he estado en un servicio público.
¡No va a ser Catai quien me haga perder esa saludable costumbre!
No me alivio.
Luego nos sueltan para que nos busquemos el rancho a nuestra cuenta.
No como rancho, pues siempre me gusta comer aseado y pulcro. 
Y todavía no hemos pisado el barco ni lo pisaremos hasta la tarde, sobre las 16 h.
¡12 horas de trashumancia sin la habitación de cinco estrellas comprometida por culpa, al parecer, de una sequía conocida y prevista!
¡Menudo principio de crucero!

viernes, 7 de agosto de 2026

La comodidad de los barcos. Los cruceros por dentro. + +

 

Sala panorámica y bar.
Todo son ventanales y los asientos giratorios y muy confortables.

El único inconveniente, imagino que insoslayable, es la necesidad de un ascensor...
... y la longitud del barco, que hace dar  constantes paseos a unas proa y popa más distantes que dos equipos de barrio.
Aunque andar sobre moqueta e muy agradable.

Crucero Danubio, pasillo de habitaciones.


Todo largo.
Todo impoluto.
Probablemente me fastidien a mí más que a ti las marcas de agua.
Pero José me aconsejó que las pusiera.
Hoy ya no tienen sentido, pero la cabra, tira al monte.
José, con tu consejo nos fastidiaste a todos.

Magnífica recepción del crucero.

Es donde se hacen todas las gestiones administrativas y trámites de entrada y salida.
En este caso teóricamente en español si es cosa pequeña, como; me he quedado sin papel higiénico o en excelente inglés, si es algo de peso, como; ¿me devuelve mi DNI?
Continuará con habitaciones y baños antes de que el servicio los ordene,
¡y eso que lo hacen tres veces al día!
¡Cómo somos los españoles!

Baño.

Dormitorio.

Temperatura estable y al gusto.
Sólo una noche fumigaron o algo por el estilo, sin previo aviso y sin piedad.
Imagino que sería muy violento anunciar por megafonía; sres de cinco estrellas, hay bichos y vamos a matarlos.
Lo imagino, pues nunca vi nada vivo allí, salvo los viajeros bípedos.
Fue muy desagradable.

Flash en Internet, de las características de este crucero.

Esta ficha es tan sucinta, que no he sabido encontrar el calado, que no alcanza los dos metros.



Torre de la iglesia de la abadía de Dürstein Danubio.

 

Esta torre es la que se ve al fondo en la imagen de la entrada que titulo Crucero por el Danubio.  Los barcos.

El crucero no para en esta abadía.

No puede parar en todos lo sitios bonitos o interesantes.

Pero con una buena cartografía se pueden seguir los lindes del río durante muchos kilómetros, en bici o a pie.

Desde el barco veía ciclistas que rodaban por caminos muy bien acondicionados, incluso con áreas de acampada.



miércoles, 5 de agosto de 2026

Crucero por el Danubio. Los barcos.

 

Barco fluvial, Danubio. Al fondo la iglesia parroquial de Dürnstein.

Barco fluvial, Danubio.

Barco fluvial, Danubio.



Un barco de río es una cosa muy larga y estrecha que flota.

En una playa no aguantaría ni un cuarto de hora.

Como un barco de mar no aguantaría ni un cuarto de hora en un río.

Por razones distintas.

Un barco de río se partiría en el mar con la menor ola.

Es demasiado largo para sus proporciones.

Y un barco de mar embarrancaría enseguida en un río o sus hélices se comerían las mil plantas o troncos que el río arrastra.

Ni el mar ni el río son inofensivos.

El mar tiene sus temporales.

Y los ríos sus crecidas y sus sequías.

Hay ríos con pororocas previsibles.

Con fenómenos imprevisibles como avenidas

avalanchas y otros.

No hay que despreciar los riesgos y olvidar el despectivo; marinero de agua dulce.





martes, 4 de agosto de 2026

Crucero por el Danubio. Prólogo. +

 

Aeropuerto de Barcelona, terminal 2.


Movido por un peligroso romanticismo, he realizado un crucero por el Danubio.

Ahora bien, debo advertir que ha sido en circunstancias excepcionales; en condiciones de una sequía, sin precedentes en el siglo.

Me fastidió que el crucero tuviera que empezar en el aeropuerto de Barcelona, pasar luego al aeropuerto de Munich y luego, tras dos horas de autocar, llegar al barco.

Un mal comienzo. Muy enrevesado y alejado del infantil romanticismo que pretendía.

Pero vamos pasito a pasito.

Todo empieza alas cuatro de la mañana del día de salida con el toque de diana.

Luego taxi y tras unos  60 € nos presentamos en el  aeropuerto de Barcelona.

Éste es todavía un aeropuerto humano y racional.

A horas intempestivas resulta incluso acogedor.

O plácido.

O tranquilo.

Quizás como todos, pero este es de casa y eso cuenta.

Por lo que respecta a los aviones y a la sequía quizás otra vez buscaré otra empresa distinta de Catay a ver si me ofrece un principio mejorable, con menos horas de avión y carretera, y una alternativa creíble a inclemencias naturales.

Sabiendo que el barco necesitaría ruedas para pasar algunos tramos, Catay prefirió el negocio a la ética.

Ese problema lo hubiera subsanado suspendiendo el viaje, pues 

La misma empresa advirtió de la grave sequía, aunque sin dar razón del alcance y secuelas que ello tendría.

Terminal 2 del aeropuerto de Barcelona  con ambiente, sobre las diez de la mañana.

En lo sucesivo no seguiré un orden cronológico estricto, pues guardar cualquier disciplina me resulta molesto y lento.

Ahora bien, como las fotos si tienen un cierto orden, como consecuencia inevitable las entradas también lo tendrán. 

Tampoco me voy a extender en las explicaciones pues en Internet encontrarás más y mejor.

Me centraré pues en sensaciones personales que es lo que no puedes encontrar en Internet.

Ahora bien estas impresiones tómalas con pinzas.

 pues al hablar mucho me equivoco mucho.

Y así como la IA advierte que puede equivocarse, ni te digo lo que puede hacer un servidor.

Aunque quizá menos, pues tengo raciocinio que la IA no tiene.



viernes, 24 de julio de 2026

Un gato peligroso.


 Parece una gatita, pero en realidad es una fiera peligrosa, acechando a lo rambo a su ama, en busca de su ración de lata.

lunes, 20 de julio de 2026

Museo geológico del seminario de Barcelona. Una visión de futuro.

 

El seminario conciliar de Barcelona, sede del museo.

Con la autoridad eclesiástica, hay que ser prudente.

¡Salvo que uno sea anticlerical!

Lo que está feo.

Quiero hablar del museo geológico del seminario de Barcelona y de lo que me parece es su nueva circunstancia.

Durante más de veinte años, este museo ha sido parte de mi vida.

Y un servidor parte de la suya.

Guardando las distancias.

A eso se llama comensalismo.

Al dejar la dirección del museo el doctor Calzada, parece que ha habido un cambio sustancial en la luz del museo.

Hoy hay al frente un buen chico, trabajador, obediente y el primer director en la historia del museo que no es clérigo.

Tengo entendido, que el museo es ahora menos accesible al público.

No sé si se hacen intentos de aumentar la concurrencia y de ser así, que éxito está obteniendo.

Es probable que el museo esté perdiendo la luz, si entendemos por luz aquello que viene de afuera y alumbra.

En él vive la asociación de amigos del museo, buen  catalizador a lo largo de décadas.

Los miembros de la asociación somos hoy menos activos.

Ya estamos viejos, o al borde de ello.

Algunos ya no son nada o estamos al borde de no serlo.

Creo que el más joven es mi hijo.

Aunando todas estas circunstancias, nos encontramos más lejos de lo que era el museo, no en tiempo ni en espacio.

Las mismas cosas o más, pero sin el mismo fondo o menos.

Podría contar más cosas, pero nos aburríamos todos.

Me da la impresión de que a largo plazo este magnífico centro cultural y espiritual, está más cerca de ser un espacio de calificación urbanística incierta que probablemente tendrán que improvisar, por ser actualmente un espacio único.

Resumiendo. Veo a esa magnífica y golosa manzana en el centro de Barcelona, como algo que no sé cómo se llamará, ni cómo justificarán su cambio de calificación urbanística, pero que sin duda será un eufemismo llamar museo.

Y eso me duele y me preocupa.

Porque no son solo piedras, mapas, fotografías y libros de Cataluña.

Es historia contemporánea de un territorio con una identidad documentada como probablemente no habrá otro.