Así como puedo sugerirte un camino en bici o a pie por el borde del Danubio, ni me atrevería a sugerirte lo mismo, ni a distancia, por el borde del Nilo.
Los dos son ríos navegables, con barcos quizás parecidos por fuera.
Pero hay un mundo entre ellos.
Quizás hasta un universo.
Echa un vistazo.
Deseo dejarte un enlace con otro crucero, esta vez por el Nilo.
Pincelada de un crucero fluvial por el Nilo.
Ya he hablado y quizás hablaré más sobre esto.
Pero aquí no quiero hacer mención de la infinita riqueza arqueológica del Nilo, que menciono en otras entradas.
Tan solo quiero inspirar un ambiente, que luego reforzaré.
Es un enlace largo, que comprende varios aspectos.
Es el complemento de otra entrada en la que entro más a fondo en comparar, a vista de pájaro, estos dos mundo de turismo fluvial.
Ambas para almas tranquilas.
Hay más alternativas de turismo fluvial, para cuerpos más intrépidos.
Pero, incluido el enlace, ya me he alargado demasiado en este asunto
Mañana, D. m., sigo.
Seguro que tienes tiempo y aunque ya conozcas el enlace, ahora tienes más con qué comparar.
Ambos ríos son parecidos en la forma, pero abismalmente distantes en el fondo.
He seguido mis propios pasos tecleando los enlaces y veo que con este ya empiezas a entrar entrar en el mundo del blog y a medida que vas tecleando entradas antiguas vas entrando en otros temas.
Ten paciencia y espero que se despierte tu interés y te distraigas.
Si te aturde demasiado, hurga en el buscador, recordando que es un buscador un poco borde, muy exigente con mayúsculas y acentos.
A veces.
Mientas, poco a poco pues hay muchísimas entradas, estoy arreglando títulos, para que sean más accesibles los temas.
Porque tus problemas con el buscador, son los míos.









