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sábado, 4 de julio de 2026

La historia del león y el puerto de Barcelona. 1. El escenario.

Un servidor, el león y la estación marítima de Mallorca. Imagen creada con ia por el autor.

 Es la segunda vez que me pongo a escribir sobre este peculiar episodio y la cuarta o quinta en que me lo he planteado, sin ni tan siquiera ponerme en ello.

No necesitaba hacer esfuerzo para recordar lo inolvidable, pero sí era un reto ir más allá.

Cuando ocurrió lo que cuento, no había teléfonos inteligentes.

Lo que voy a narrar se podría explicar con un par de fotografías.

Pero el asunto es tan increíble y el final tan inesperado y cómico, que es difícil relatarlo sin un documento gráfico.

De ahí mi pereza para ponerme en ello.

Vale más una imagen que mil palabras.

Mil palabras es mucho espacio y mucho esfuerzo, y aún así vale más el clic de un dispositivo móvil.

Por eso son tan populares las redes sociales.

Poco relato y poco o nada que escribir, si se tiene un emoji a mano.

Para más inri, el escenario de esta historia ya no existe; hoy es una explanada en el muelle de Barcelona del puerto de Barcelona.

En el día de autos se levantaba la estación marítima de Mallorca.

Entonces era, aparentemente, un edificio nuevo pero alguien la vio obsoleta y decidió derribarla para levantar el World Trade Center.

¿Qué es el WTC?

Pues no lo sé a ciencia cierta, aunque he hecho la consulta en Internet.

Sí sé qué era y para qué servía la estación marítima de Mallorca.

Pero ya me veo divagando. ¡No tengo remedio!

Tampoco tengo imágenes del día al que me refiero, pero sí  fotografías de época del escenario de la historia que quiero contar, sacadas desde el funicular de Montjuich y alguna a pie de calle.

Con ellas te podrás encontrar con una Barcelona que fue y ya no es.

Tengo esas imágenes porque en ese lugar se encontraban el primer y el segundo local del programa docente Barcelona i la mar del que ya he hablado profusamente en este blog.

A falta de imágenes concretas de la historia que narro, intenté revivir mis recuerdos, con inteligencia artificial.

El resultado fue tan satisfactorio, que me ha levantó la moral y me  animó a seguir. Aunque no de un tirón, no.

Porque de un tirón, tendría extensión inaceptable para una entrada de este blog; … solo he escrito la introducción y ya me he pasado de espacio.


Continuará, si Dios quiere y el tiempo no lo impide.