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sábado, 27 de julio de 2019

Peces mediterráneos de fondos iluminados.



Queridos Víctor y Pablo.

Parece que os gusta bucear con gafas y tubo. Eso es muy bueno si se hace con prudencia y siempre con un adulto cerca.

No hay que irse muy al fondo; nadando asomando el culito podréis ver maravillas si tenéis paciencia y dotes de observación. Siempre con buena mar, aunque eso no es garantía de aguas limpias, pues las corrientes y los aportes de agua después de las lluvias pueden entorpecer la aventura.

Os traigo aquí la fotografía de un fondo somero de Málaga (una playita al pie del Flat Hotel,) donde  aparecen unos espáridos, que son peces muy comunes en fondos iluminados de roca y arena.

De jóvenes (hasta unos 10 cm.) son omnívoros y de adultos carnívoros.

En la foto de arriba aparece la imagen tal cual la ofrece la cámara y la de abajo la he retocado para que se vean mejor los peces.

El fondo es de cantos y bloques rodados cubiertos de algas pardas, parte de la alimentación de los espáridos jóvenes.

Como veréis el color de la librea de los peces y su rallado vertical los confunden en unas aguas con plancton y partículas en suspensión y con el juego de la luz al atravesar la superficie ondulada del agua.

A esta propiedad se la conoce como cripsis, que dicho más sencillo es mimetismo.

Me peguntaréis “¿cómo se llaman esos peces?”.

Buena pregunta entre los espáridos se encuentran los sargos, las obladas,… pero como las diferencias son pequeñas es fácil confundirlos.

Diría que los de los puntos negros rodeados de blanco en el pedúnculo caudal son obladas (Oblada melanura) y los rallados verticales bien marcados, sargos (Diplodus sargus) Si los primeros no tuvieran el borde blanco, podrían ser raspallones (Diplodus annularis).

El qué hacen esos cantos y bloques rodados en el fondo es cuestión más delicada y quizás más aburrida, pero lo que si estáis atentos al blog os lo contaré otro día.

Por cierto, para resolver cualquier duda preguntad a vuestro padre, que creo sabe mucho de todo.

Un besito.


viernes, 26 de julio de 2019

Calcedonia amarilla (Almería).

Traigo hoy al blog este raro ejemplar de Calcedonia amarilla procedente de Níjar (Almería). Me la regaló Jesús Belber, magnífico geólogo almeriense y mejor persona. Es un mineral del grupo del cuarzo.


Si quieres ver otra calcedonia curiosa, ésta de Barcelona, pulsa aquí.

Revista Mediterrània número 1.


Josep Martí, responsable del  Secretariat per a la Protecció de la Mediterrània  (Secretariado para la protección del Mediterráneo), organismo del Ayuntamiento de Barcelona y de la Unión de Ciudades Mediterráneas), encargó a José Mª Asensi, entonces  técnico de medio ambiente del Ayuntamiento de Barcelona, la elaboración de un Boletín en fotocopias grapadas, que debía ser el órgano del Secretariat.

Josep Martí era entonces un médico, de ideología comunista, que intentó ser fichado por el partido socialista pero al que su integridad ideológica le impidió dar el paso, como ocurrió con otros muchos comunistas, granjeándose el recelo socialista. Ignoramos que movió a Martí a confiar a Asensi ese proyecto.

Asensi aceptó en encargo pero en lugar de unas fotocopias grapadas elaboró un boletín editado en color y en varias lenguas mediterráneas. Creía que lo que representaba merecía más dignidad.

La publicación se nombró Mediterrània y obtuvo un gran y merecido éxito.

Para realizar el proyecto Asensi recabó el asesoramiento del grafista Enric Satué, un hombre amable y magnífico profesional. Su trabajo fue magistral, incluso podríamos decir genial.


El diseño de las portadas, de un gran cromatismo pero a la vez discreto y nada chillón, estaba concebido para ir conformando, número tras número, el  plano del Mar Mediterráneo.

El Dr. Martí  ofreció a Asensi la dirección de la revista. Pero éste la rechazó alegando que al ser un título político y resultar la revista tan golosa, ese cargo tenía poco futuro, por lo que le sugirió ser simplemente jefe de Redacción. Lo que su jefe entendió perfectamente.

Efectivamente, se editaron siete números de la revista en su formato original. Luego fue sustituido su director y con él su equipo.  Entonces la revista decayó en contenido y regularidad y cuando se cambió el diseño de portada, se sumergió definitivamente en la indigencia estética e intelectual, olvidándose hasta hoy.

Alrededor de treinta años después, Asensi ha retomado modestamente la idea de Satué en las portadas de la colección  Costas Españolas”, en su homenaje.







Contraportada de Costas españolas Aventura en el Delta del Ebro.

Cuadernos de Biología marina.

Revista: Cuadernos de bio/ecología.


Revista: Cuadernos de Biología Marina, nº 7.


José María Asensi creó el Departamento de Biología del Centro de Recuperación e Investigaciones Submarinas (C.R.I.S), y se rodeó de personas relacionadas con la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, que aportaron sus conocimientos y actividad para ayudar al desarrollo del Departamento.

A cambio los colaboradores disfrutaban de la infraestructura del C.R.I.S. para realizar inmersiones y para adquirir experiencia en organización y asociacionismo.

Una de las aventuras a las que se lanzó Asensi en ese entorno, fue la creación de una revista dedicada a la biología marina.

La revista apareció con el título; Cuadernos de Bio-ecología pues al editor le pareció que sería más comercial al incluir el término ecología.

Pero Asensi creyó que no había que pensar en interés comercial, pues en España no interesa para nada la cultura y era una pena poner un título ridículo a cambio de nada.

Por eso acabó llamándose Cuadernos de Biología Marina.

Para el C.R.I.S., sacar adelante esta publicación supuso un sacrificio económico que lidió el entonces presidente Juan Turró, que hizo gala de un gran confianza en Asensi y que luchó por elevar al C.R.I.S. a un nivel intelectual para el que estaba perfectamente capacitado.

Con esta y otras iniciativas semejantes, el C.R.I.S. pasaba a ser, además de en grupo de hombres rana, un grupo de nombres duros y generosos y una entidad con criterio sobre aspectos más sofisticados del mar como son su biología y ecología.

Se publicaron siete números de Cuadernos en los que hicieron sus pinitos los futuros biólogos.

Los futuros biólogos una vez estuvieron aprendidos, abandonaron el C.R.I.S. para crear su cabeza de ratón en la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, dónde han hecho un buen trabajo y desde donde editan  una web muy interesante que visito a menudo y que recomiendo.


Sin duda pueden consultarse todos los números que aparecieron, en la Biblioteca del C.R.I.S.



miércoles, 24 de julio de 2019

Museo Geológico del Seminario de Barcelona

Museo Geológico del Seminario de Barcelona, Sala general. En primer plano, vitrina con el esqueleto fósil de un Mastodonte. Foto: Asensi.
Museo Geológico del Seminario de Barcelona. Biblioteca antes de su reforma.

El Dr. Calzada Sch. P. (Escolapio) Director del Museo.

Museo Geológico del Seminario de Barcelona, Sala general.

Si quieres saber sobre la Sala Cardenal Carles del Museo Geológico del Seminario de Barcelona, pulsa aquí.

Singladuras de medio marino: Noche frente a Badalona.

Fachada marítima de Badalona. (fotografía Montse Ortiz)


La mañana del pasado domingo quedamos unos amigos en el puerto de Badalona. El plan era embarcarnos y salir a la mar a darnos un baño en aguas un poco adentro; la pasada semana hubo fuertes lluvias y las playas de la zona ondean todavía bandera roja por contaminación. Nos encontramos siete personas y dos perros.

Pero la tecnología tuvo la última palabra y un insignificante problema técnico en el motor, nos impidió salir por elemental prudencia. No importó demasiado, pues dedicamos el día a hacer “panching” y a disfrutarlo de sol a sol.


Al despedirnos me acordé de la arenga del general bananero dirigiéndose a su peculiar ejército antes de la batalla: “antes morir que perder la vida”.

Haciendo mío ese consejo, para no sentirme derrotado a pesar del éxito  del día, les comenté: ¿“salimos mañana por la noche para dar un paseo?”.

La respuesta fue un “sí” unánime. Luego concertamos la hora, las 21.00 h. para salir con algo de luz y ver la puesta de sol desde el mar.

Lo de la hora fue un error de cálculo, pues a esa hora ya no se veían tres en un burro, y encima no había luna.

Hasta aquí no habría nada de particular si no fuera porque, según me contaron, en unas reparaciones recientes en el puerto, los muertos han quedado muy  horizontales de forma que salir de las dársenas es muy delicado. Hay que ir sorteando muertos y aún manteniéndose en el centro hay riesgo de engancharse en alguno. ¡Y eso de día, no digo nada de lo que supone de noche, a ciegas!

¡Atención, antes de seguir  debo decir que el puerto de Badalona no es Bosnia ni un cementerio de la mafia! En terminología marinera y en este caso concreto, los muertos son las cuerdas (los cabos) que sujetan a los barcos por atrás (por la popa) para mantenerlos alejados de los pantalanes donde están amarrados.

A lo que iba. Desde hace un tiempo, no hay día en que un velero no se enganche con un muerto. Y esa situación era la guinda que faltaba para hacerse a la mar por la noche.

Pero a pesar de todo, la aguerrida tripulación de niños, perros y medio marino se hicieron a la mar.

La salida fue algo cómica pues al no verse nada, Pau y Angélica, en proa iban indicando;

 “más a la derecha”… un poco a la izquierda…”

Por descontado antes de salir habíamos acordado decir “derecha” e “izquierda”, en lugar de “estribor” y “babor” pues no estaba para florituras semánticas.

En un momento suena la voz de Antonio…” ¡si andamos de lado!”.

¡Calla, niño!,…” ¿Qué vamos a andar de lado? “…, le recrimina el patrón…“¡pues sí, avanzamos de lado!”…, dice su madre, ¡es verdad”…, debe aceptar  el patrón ante la evidencia. Y es que por proteger a la tripulación del relente de la noche, ha dejado la toldilla que ahora hace de vela frente a la imperceptible brisa térmica.

Antonio y Angélica quitan la toldilla.

A todo esto, en una de las filigranas de la navegación entre los muertos, quedamos enganchados. Oigo la voz de Montse que dice ”¡atrás!”. Sin ver nada pero fiando de la instrucción doy atrás y, efectivamente. Quedamos libres.

Sorteando muertos y con mil ojos salimos al fin a la dársena principal.

Ahora ya sólo me guío por las luces; rojo con verde y verde con rojo. Pau, a mi lado, me va echando una mano, mejor un ojo. El puerto de Badalona está muy bien señalizado de manera que es más fácil de noche que de día, una vez que se ha dado con la  salida o la entrada, según corresponda.

Ya estamos en aguas fáciles. Diez metros de fondo y subiendo.

A un lado el negro total, a otro la cinta navideña de la iluminación urbana de la fachada marítima de Badalona. Hay una pequeña mar de fondo resto del viento del día.

Todo perfecto. Los niños se ponen chalecos y forros polares y se van a proa a disfrutar de la noche. Pero el disfrute dura poco pues al haber quitado la toldilla, hace mucha humedad.

Navegamos hasta el “Pont del petroli” que casi nos comemos, pues ¡no está señalizado! ¡Porca miseria!

Nos acercamos  a tierra para ver la torre de la Parroquia de San José que tienen previsto iluminar para que sea referencia desde el mar. Creo que es un proyecto vano que hubiera servido hace cien años, pero hoy está toda la fachada tan iluminada que será necesaria mucha contaminación lumínica para que se vea algo.

La noche pasa. Al fin decidimos volver. La entrada es mejor que la salida, hasta que llegamos a la dársena de los muertos vivientes que atrapan barcos por sus quillas.

Al llegar al amarre nos espera un marinero, pues he avisado por radio de nuestra llegada. No se ve nada, ni al marinero a pocos metros.

Me da las amarras mal y sale corriendo a no sé qué a estas horas de la noche. “¡eh, joven, que esto está mal…” ni caso, corre como un poseso. Esto me pasa por no dar propinas.

Estamos amarrados.

Tenemos dos bajas, Marsal está algo tocado pues ha sido demasiado trote. Pero es un tipo duro y en cuanto cene será otra vez “Marsal el Terrible”. Y Núria no sabe si está bien o regular.

Los perros eufóricos de bajarse de la palangana. A todo esto son las once y algo.

Hemos aprendido; si hay muertos mal enterrados, sal con luz; ojo con los obstáculos no señalizados o señalizados pero con la luz fundida; atención con el frío y la humedad, aunque sea pleno verano; antes de iluminar una torre para que se vea desde el mar, asegúrate de la luz que necesitas, no vayas a tener que recurrir a Cáritas para pagar el recibo, y cuando venga el marinero a ayudarte, échale el lazo para que no huya a medio trabajo.

 

La fotografía del ocaso la obtuve a las 20 horas en el mes de julio. A pesar de lucir todavía el sol, el "Puente del petróleo, apenas se percibe. Por la noche no se ve hasta estar a unos pocos metros de los pilares. 

Si quieres conocer más sobre la fachada marítima de Barcelona, pulsa aquí.

... y si quieres saber aún más, pulsa aquí.


miércoles, 17 de julio de 2019

Arum Flor llamativa y quizás poco frecuente.

Empiezo con flores. Temo que te disperses, querido lector, pero  si quiero ser coherente con el título del blog debo ampliar miras y entrar en otros ámbitos de la naturaleza. Hoy voy a dar con las flores.

Te traigo una planta cuyo género es Arum (aro en español). No es frecuente verla, pero dónde se encuentra la hay en cantidad. La he visto en Alife (Italia), en Lourdes (Francia) y en Cerdeña. Es muy bonita pero pestilente.

Como no soy especialista la primera vez que la vi me atrajo mucho la atención y no me fue fácil dar con ella en los libros porque la representan con los frutos cubiertos por hojas que luego pierde y queda así de llamativa.

Aquí te traigo dos imágenes; una general perdida entre plantas, lo que no la hace pasar inadvertida y otra en detalle de los frutos en baya.

Flores de Arum entre la maleza. Italia.
Arum
Arum (detalle).





lunes, 15 de julio de 2019

Centro de Recuperación e Investigaciones Submarinas (C.R.I.S.).

Sede social del Centro de Recuperación e Investigaciones Submarinas (C.R.I.S.), en el momento de su máximo esplendor de la mano de Alfons FerrerLas intrigas de aprendices de “acidonitrix” que ya están olvidados en la historia del C.R.I.S. y del buceo en Cataluña, acabaron con  esta realidad.

Casitas del Rey. Tierra de Campos. Paredes de Nava. Palencia.

Casitas del Rey. Peredes de Nava. La ermita, sin restaurar, en primavera.

Casitas del Rey. Paredes de Nava y la ermita en su estado inicial (1999). en otoño.

Casitas del Rey, la ermita en su estado inicial (1999) y el Canal de Castilla, en primavera.

Casitas del Rey tras su restauración (2001), y el Canal de Castilla.

Interior de las Casitas del Rey, en Paredes de Nava, restaurado.



“… Casitas del Rey. Tierra de Campos. Paredes de Nava. Palencia (España). Sede de un centro cultural que incluye un aula de la Naturaleza y actividades relacionadas con las artes plásticas.

El proyecto es de alcance europeo y pretende atraer a la zona la atención de sectores culturales, con objeto de conseguir promover inquietudes entre los jóvenes de Tierra de Campos, a la vez de un turismo de calidad. 

Esta idea se plasmó en un informe que se editó en 1999, que mereció el elogio del entonces Presidente de la Comunidad

 La iniciativa de este gran proyecto cultural en una zona especialmente deprimida, fue de José María Collantes, tenaz cura rural que durante más de 50 años ha dedicado su vida a ejercer el magisterio y al esfuerzo de culturizar a la población de Tierra de Campos, muchas veces frente a la incomprensión de buena parte de sus conciudadanos, recelosos de llevar la cultura a los estratos mas bajos de la población…


Extracto de Notas sobre la gestión de las Casas del Rey (Paredes de Nava – Palencia) , documento de José María Asensi, dirigido en su día a la Administración.

Históricamente Castilla comerciaba con el Norte a través de un canal navegable regulado esclusas.

La Administración utilizaba enclaves como éste para almacenar productos y el comercio.

Pero una vez decaída la actividad comercial se desmantelaron las esclusas y se abandonó el canal.

El padre Collantes recuperó uno de estos  puestos administrativos, con fines culturales y docentes y si la iniciativa animaba a la Administración, estaba en su mente luchar por restaurar las esclusas y volver a hacer el canal navegable, siguiendo el ejemplo de nuestra vecina Francia.

Pero Collantes era una mente avanzada a su tiempo y sólo vivió lo suficiente como para ver terminado este enclave,


Para toda la gestión relacionada con las tareas en Tierra de Campos, Collantes me encargó la creación de la “Fundación Artecampos”.

El logotipo de la Fundación, lo represento abajo.  Es de estética formidable y mejor alegoría.

Fue una cuestión que llevó exclusivamente Collantes. Desgraciadamente desconozco al autor del logotipo.





viernes, 12 de julio de 2019

Tiburones en el Mediterráneo.

Tiburón mediterráneo. Aquí ves algo que no es lo que parece.

En una época decidí introducir en mi colección de historia natural, material sobre tiburones.

A los tiburones se les cortan las aletas y se devuelven al mar, en ocasiones moribundos. Las aletas se venden porque están muy cotizadas, pero las cabezas no.

Como por norma no colecciono animales o plantas que tenga que matar, entre ellos mariposas y otros insectos, decidí pasarme con Felipe P. (en realidad fue idea suya) por la lonja de Barcelona y recuperar animales muertos que no tenían interés comercial.

Esta cabeza de Isurus no tenía interés económico para los comerciantes, pero sí tenía interés docente para nosotros.

Naturalmente el ejemplar es mediterráneo, donde se encuentran más de 300 especies de tiburones.

La carnicería la realizamos en la terraza del local del CRIS, entonces en la calle Pelayo, naturalmente con la discreción necesaria y suficiente.

Quizás no sea oportuno publicar esto en este momento en que empieza la temporada estival, pero es lo que hay.

De hecho, el primer libro publicado en España sobre tiburones en el Mediterráneo lo escribió José María Asensi y fue  Premio Ciudad de Barcelona.

Este factor positivo del premio, fue anulado por el entonces Ministro Fraga Iribarne, que censuró el libro y no lo dejó publicar hasta después del verano por temor a asustar al turismo, fastidiando así las expectativas económicas del editor.