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lunes, 1 de junio de 2020

Niños inquietos.


Ejemplo de pendrive (no incluido en la oferta). Foto: Internet.

Escuela Taller “Ruta de las Alpujarras “. Terque. (Almería).

Alumnos del módulo de jardinería de la Escuela Taller Ruta de las Alpujarras  de Terque. (Almería).

Los alumnos de la  “Escuela taller Ruta de las Alpujarrás”, eran hombres y mujeres perfeccionistas en el trabajo, disciplinados y eficaces en las clases.

 Empiezo hoy un homenaje a mis alumnos de la Escuela Taller “Ruta de las Alpujarras “. Terque. (Almería), de la que fui director.

El Gerente del Consorcio del que dependía esta Escuela Taller era al parecer militante del PSOE y el Secretario, al parecer  militante del PP.

Resumo aquí lo que contaré con más detalle en sucesivas entradas: Tras un tiempo ejemplar (en opinión del entonces INEM) fui despedido (utilizaron prácticas de la mafia más tradicional) por el par de referidos fulanos por no aceptar y denunciar unas propuestas que me hicieron en relación a la gestión económica de la Escuela.

Ambos estaban enfrentados políticamente, pero participaban en el fin de la corrupción.

Fui a juicio y el juez anuló el despido en una sentencia en la que, de forma absolutamente inhabitual hasta el punto que desconcertó a mi abogado, alababa explícitamente mi proceder.

Me readmitieron, pero no me permitieron despedirme de mis alumnos. Quiero con estas entradas volver a aquel momento, y despedirme de ellos.

Cuando me contrataron me dijeron que eran chicos marginales, pero después de un año de trato con ellos, puedo afirmar que no sólo no eran marginales, sino unas excelentes personas y buenísimos trabajadores. Sólo necesitaban un ejemplo correcto y un trato humano, mientras que lo que tenían delante eran un par de mangantes que les daban el trato miserable que inspira la corrupción.

Son jóvenes y novatos, pero no jugaban.
Te pongo a continuación, dos enlaces con su trabajo. 
Una labor de titanes.





sábado, 30 de mayo de 2020

Museo Oceanográfico del Centro de Recuperación e Investigaciones Submarinas (CRIS).


Arriba y encima, bocetos del proyecto del Museo Oceanográfico del CRIS.

Espacio originalmente destinado al Museo Oceanográfico del CRIS.

Espacio originalmente destinado al Museo Oceanográfico del CRIS.



Espacio destinado al Museo Oceanográfico del C.R.I.S., que no fue.

El CRIS era conocido  en España y en el mundo.

Y en los años 80, también muy considerado socialmente en Cataluña, por las actividades que desarrollabas por el barco escuela CRIS 1, algunas que relato en este blog.

Pensé que era el momento de poner una nueva pica en Flandes, creando una institución museística, que dejara definitivamente clara la potencia de mecenazgo de un líder tan destacado en el mundo deportivo y social.

El nuevo museo tenía el objeto de  asentar la labor de divulgación científica que venía desarrollando su Departamento de Biología, que había creado bajo su tutela unos años antes.

Ramón Luís se volcó en la tarea y aprovechando, que como arquitecto estaba implicado en las obras del nuevo Casal del CRIS, creó, con mi asesoramiento, un proyecto de Museo que se salía completamente de la idea convencional de un museo.

El espacio que ocuparía debía ser el de debajo de las playas de la piscina y estaría abierto al público en general.

Con ello se haría de la loma de Esplugas de Llobregat en la que se asentaba la Masía Juncadella, entonces sede social del  CRIS, un punto de atracción para todos los amantes del mar y del buceo, fueran socios o no de la Entidad.

Esto debía suponer nuevos ingresos y más prestigio para el CRIS y renombre para Esplugas, que se hubiera convertido en la capital del buceo en España.

Pero no pudo ser.

Los socios del Centro votaron que ese espacio debía ocuparlo una especie de discoteca para los jovencitos hijos de los socios de la Entidad.

Al fin no fue ni lo uno ni lo otro.

El CRIS 1 hoy navega con otro nombre, con fines comerciales, y el Museo que no pudo ser allí, lo he hecho vivir con notable éxito en Atarfe (Granada), Níjar (Almería) y Barcelona.

El CRIS, se debate hoy por la supervivencia, sin más novedad en los últimos lustros, que haber catalanizado su nombre. ; un pequeño paso para la galería pero un tremendo retroceso para el prestigio de Cataluña en el mundo del buceo.



El barco escuela CRIS I. destinado a fines docentes y sociales.

El barco escuela CRIS I, se transformó en un barco turístico que vemos a continuación. Una excelente restauración con fondos públicos.
El Sant Isidre, antes CRIS 1, transformado en barco turístico.





viernes, 29 de mayo de 2020

Plátano de sombra ("Platanus sp.". Estambul.

Plátano de sombra (Platanus sp.)

La buena de Angélica, colaboradora eventual de este Blog, devorada por un plátano de sombra (Platanus sp. probablemente centenario), en Estambul. Mala gente los plátanos de sombra turcos.

Este árbol tan frecuente en nuestros parques puede ser un peligro para el paseante, pues recibe el ataque de un hongo que destruye el tronco del árbol de dentro a afuera, debilitándolo.

En Barcelona se ven ejemplares grandes con los huecos rellenos de hormigón ¡menuda chapuza!, para intentar dar consistencia al tronco.

Es frecuente ver plátanos ahuecados, es incluso característico, “Plinio menciona un plátano con una enorme cavidad donde pernoctaron hasta 18 personas en su interior” (J. Elías Bonells. “jardinessinfronteras.wordpress.com”. Sevilla, 2016).

Por su hoja grande y abundante es un buen fijador de polvo y contaminación y amortiguador de ruido, por eso es tan popular.

En la Ciudad Condal, durante el siglo XIX se alternaban los cultivos de acacias y plátanos según el color político del gobierno municipal.

El plátano de sombra era el favorito de los gobiernos “conservadores”, mientras que las acacias eran los favoritos de los consistorios con mayoría “progresista”.

De entonces a hoy el porcentaje de plátanos en Barcelona sobre el total de árboles urbanos, se ha reducido a la mitad, en correlación a su decadencia como gran urbe.

Tocón de un plátano de sombra (Platanus sp.) enfermo, talado por seguridad. (Badalona).






jueves, 28 de mayo de 2020

Barco escuela CRIS 1: Salvando náufragos.

El barco escuela CRIS I en el Puerto de Barcelona. (1985).

Apreciado amigo. Me preguntas sobre el barco escuela CRIS I; qué es lo que hacía con él, cuales eran sus ocupaciones.

La verdad es que mis actividades con ese barco fueron muchas y muy variadas, aunque el epicentro de ellas fue siempre la actividad social y la divulgación de la vida en el mar. En este blog te planteo algunas de ellas.

A veces pienso que me absorbió tanto y durante tanto tiempo que cambió mi vida totalmente, a bien a corto plazo, aunque me la destruyó a largo plazo, que es lo que verdaderamente importa.

Las buenas obras siempre traen su penitencia. No sé porqué, pero la vida me ha mostrado que es así.

Lo sabía cuando opté por la docencia y por ayudar a los más débiles.

Sabía que eso sería así, pero una cosa es saber y otra es sentir; podemos saber, pero no somos del todo conscientes de nuestros actos hasta que profundizamos en sentir.

Por eso voy a hablarte, querido amigo, sobre un efecto colateral de las actividades del CRIS I, que hará olvidarme un poco del fracaso vital animado por éxitos concretos, que dan sentido a la opción que elegí en su momento.

Repasando en mi cuaderno de notas leo un par de comentarios que te transcribo y que se refieren a salvamentos realizados por el barco escuela  CRIS I en sus singladuras.  Copio las anotaciones con sus fechas y luego comento algo sobre ellas:

23 julio de 1981. Arenys de Mar. Salvamento de tres náufragos”:

Las circunstancias de este primer salvamento las narro en el librito Costas españolas: Arenys de Mar”, libro aún inédito. Te remito a su lectura cuando aparezca, si llega a ver la luz. Si en un plazo razonable no llega a verla, volveré a esta entrada, que mientras tanto me servirá de referencia y recuerdo.

“1 al 15 de agosto de 1.981. Expedición Levante 81”. Canal de Ibiza. Salvamento de seis náufragos”:

Navegaba en el barco escuela CRIS I, desde las Islas Columbretes a Formentera (escala habitual de mis travesías de Barcelona a Ibiza).

El día había amanecido espléndido, pero al poco (así es el Mediterráneo). estaba gris, lloviznaba y soplaba un viento de levante blando pero molesto y suficiente como para levantar la mar y cubrirla de borreguillos.

Teniendo al través Ibiza, dimos con dos barcas a motor de unos cuatro o cinco metros, con tres parejas maduras a bordo. Nos hicieron señales y nos acercamos a ellos. Las tres mujeres estaban llorando.

Cuando estuvimos lo suficientemente cerca, nos dijeron que habían salido de Denia con rumbo a Ibiza.

De las respuestas a mis preguntas, resultó que no llevaban instrumentación náutica alguna (entonces el “gps” estaba en sus comienzos) y que estaban perdidos y justos de gasolina (un servidor  llevaba más gasolina para mis embarcaciones auxiliares que ellos para la travesía).

Me dijo uno de los hombres que les habían comentado que al dejar de de ver la costa, ya verían Ibiza.

Y con esas referencias habían salido.

Cretino el que les había dado semejante información, y cretinos y suicidas ellos que la habían tragado sin digerirla.

En ese paso a las Baleares desde la Península puede ocurrir que al dejar de ver el Cabo de la Nao se vea ya Ibiza. Pero eso si el día es muy despejado (sin viento y con mar llana) y si se navega sobre la cubierta de en un velero a un par de metros sobre el mar.

Pero en una barca a ras de agua, con mar movida, día gris y viento que levanta un aerosol de agua sobre la superficie, te puedes estar comiendo Ibiza sin verla.

Por otro lado, el consumo de combustible en una motora es un misterio irresoluble que nadie puede conocer, ni el fabricante del motor.

Depende del estado de la mar (dato visible), de la intensidad y dirección de las corrientes (datos invisibles y difíciles de medir desde una pequeña lancha), del peso que transporta,… En fin, que es bueno llevar, como mínimo, el doble de combustible del estimado teórico.

Dadas las circunstancias me ofrecí a remolcarlos pero no quisieron, imagino que por temor a que les pidiera la compensación económica legal prescrita para esos casos (cosa que nunca he hecho pero que aquellos burgueses machuchos ni se lo podían imaginar).

Creo recordar que les di un bidón de gasolina, les señalé el rumbo que debían seguir y me ofrecí a que mantuvieran contacto por radio hasta que vieran Ibiza. No llamaron. Debieron encontrar Ibiza.


Esta imagen no tiene que ver con las lanchas del relato, de las que no guardo más que el recuerdo. Al fondo el Macizo del Garraf.

(Continuará...).


…(Continuación).

Viernes 29 de mayo de 2020.


En el año 1984. En el transcurso de la que llamé Expedición Mallorca 84, navegando por la costa de poniente de Mallorca, tuve ocasión de asistir al yate nombrado Venus, de bandera alemana, con un número indeterminado de tripulantes.

Se trataba de un velero al pairo, con la máquina averiada, al que la corriente llevaba hacia los acantilados.

Al haber un fondo grande e inadecuado, imagino que no podían fondear y al no soplar la más leve brisa sus velas no eran operativas. Ni aún con brisa lo hubieran sido al estar tan cerca de un gran acantilado.

En su lugar, hubiera botado el auxiliar para separarme del acantilado buscando ganar tiempo o un fondo adecuado.

Pero ellos se limitaron a pedir auxilio por radio. Sin duda era más cómodo pero también más incierto, pues el tiempo podía cambiar en cualquier momento y la ayuda podía durar horas en llegar.

Lo procedente hubiera sido pedir auxilio y probar mientras, a salir del apuro con los medios propio. Para su ventura me encontraba cerca y pude auxiliarles y sacarles del apuro.

En la revista Cuadernos de Biología Marina (te he hablado de ella en este “blog", publiqué sobre ello. Te remito a ella.

Puedes acceder a su lectura en la Biblioteca del C.R.I.S.

Tiene gracia el asunto. Casi cuarenta años navegando en cinco barcos, por aguas del Mar Balear y del Levante español y en ese tiempo he rescatado a más de nueve náufragos desde el mismo barco, el CRIS I, en un intervalo de muy pocos años.

Para conocer sobre Cuadernos de Biología Marina, pulsa aquí.


El barco escuela CRIS I remolcando al yate VenusAl fondo la isla de Cabrera.

martes, 26 de mayo de 2020

Guarida fósil excavada por un molusco bivalvo, probablemente "Barnea candida". Níjar (Almería).



Hace semanas que quería hablar de la especie que traigo hoy, pero tengo los ejemplares en el Museo Geológico del Seminario de Barcelona y me atrapó la pandemia con esa intención. No he podido desplazarme para hacerles fotografías. 

Pero al fin he encontrado estas imagenes en un documento que preparé en su día y que tengo invernado para otro fin: Ya me sirve para lo que quiero decir.

Se trata de una especie que fue muy controvertida hasta que uno de los especialistas del M.G.S.B. me dio la solución; es el molde interno de la guarida excavada en un fondo de arena por un molusco bivalvo, probablemente Barnea candida.

Cuando recolecté algunos ejemplares en Níjar (Almería), guiado por el excelente geólogo y mejor persona Ángel Luis Esteban, terceros tenían determinadas estas piezas como holoturias fósiles, sin duda por la forma ahusada de uno de los extremos y por la textura de su superficie. Pero eso no tenía base, pues la forma es solo en uno de sus extremos 

Al donar mis ejemplares al Museo, me los  clasificaron, creo que acertadamente, como lo presento aquí. (la determinación se debe a A.).

Con esto todo cobra su sentido.; el lado ahusado corresponde a la parte final de la excavación y  (el otro,  plano, correspondería a la parte superior de la excavación). La textura es perfectamente compatible con el borde de la concha excavadora.

En la segunda imagen, ofrezco un aspecto del yacimiento donde señalo (*) tres ejemplares, uno de ellos (el de más arriba), probablemente en su posición original. La textura de la superficie, que debió ser uno de los condicionantes que sugiriera la equivocada idea de una holoturia fósil, es el dibujo que habría dejado el borde de la concha al excavar el animal su nicho.

El fósil se remonta al Messiniense (hace unos seis millones de años), cuando Níjar y todo el Cabo de Gata era una zona arreficial semejante a los arrecifes coralinos tropicales actuales.

lunes, 25 de mayo de 2020

marcas de un fémur roído por un perro.


Probable fémur (zona distal superior) de un équido?, roído por un perro grande. Actual, 12 cm (Sentmenat). El ejemplar me lo regaló en su día el p. Ignacio Borrull y tuvo la gentileza de clasificármelo el compañero Salvador Filella (03.11.2011). Gracias a ambos.

Libélula “Aeshna cyanea”, macho adulto (Soria).

 Libélula Aeshna cyanea, macho adulto (Soria).
Esta libélula es tan bella como común, donde se encuentra. No teme al hombre y suele aproximarse a las personas (no sabe lo imprudente que eso puede ser). Como todas las libélulas, es inofensiva. Foto: José Torrent.

Granate almandino, cristobalita y cordierita o "zafiro de agua". Níjar (Almería).


El granate almandino aparece en abundancia en Níjar (Almería), con las allí raras cristobalita y cordierita o “zafiro de agua”, que ilustro en:

En este librito ilustro la cordierita o "zafiro de agua".


En la fotografía de arriba vemos un granate almandino con cristolabita (cristales lechosos) en matriz de roca volcánica, probablemente una dacita. Este granate se remonta al Messiniense (hace seis millones de años). No se usa en joyería pues sus numerosas tensiones estructurales internas lo hacen quebradizo en la talla, pero sí tiene un valor como abrasivo industrial mayor que el del cuarzo, al que ha sustituido por los riesgos que este tiene para la salud. El ejemplar de la fotografía tiene muy “buena planta” y 4 mm, una medida  notable para la fecha en que lo recogí (a principios de los noventa).

domingo, 24 de mayo de 2020

“Antonio… detective. El misterio de las conchas agujereadas.”



Texto ilustrado destinado a niños, para sacar la moraleja de la importancia de la observación.
Año: 2018.
7 páginas
Fotografías en color.
Formato: A5 .pdf.