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jueves, 12 de marzo de 2020

Ave marina petroleada, arao común (“Uria aalge”) (Costa Brava. Gerona).



Las plumas en las aves les son imprescindibles para vivir, pues les ayudan a mantener temperatura del cuerpo entre otras cosas, y en el caso de las aves marinas además les aíslan del agua y favorecen su flotabilidad. El petróleo y cualquier elemento que las ensucie o impida retener aire, las hace inoperantes para su función y eso lleva, a corto plazo, a la muerte del ave. En estas fotos vemos un arao común (Uria aalge) con buena parte de sus plumas manchadas de petróleo que flotaría en el agua o estaría acumulado en la playa. Las fotos son del ornitólogo y compañero José Torrent.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Lagarto ocelado, “Timon lepidus” (=“Lacerta lepida”).


El paciente y valeroso Antonio, con un lagarto ocelado en las manos (Sentmenat. Vallés Occidental. Barcelona).
Lagarto ocelado, Timon lepidus (=Lacerta lepida).

Es el lagarto mayor de Europa, pudiendo alcanzar los 80 cm., aunque su talla normal es de unos 20 cm.  En mi cortijo de Níjar (Almería), estuvo “viviendo” un tiempo dentro de casa, un lagarto ocelado que alcanzaba con holgura los 80 cm. (no me acerqué a medirlo, estimé su envergadura por la longitud del mueble bajo el que se escondía).

Geoda de amatista (Minas Gerais. Brasil).

Vista frontal de la geoda.
El peso de esta geoda es de 50 Kg, y su color excelente. Estaba expuesta con la referencia 1409, en el Museo de Historia Natural y del Mar de Níjar.  
Vista dorsal de la geoda.


martes, 10 de marzo de 2020

Libros para disfrutar la naturaleza.


Restos de arribazón, señales y pistas de las playas del Mediterráneo.

Hay muchos libros para entretenerse y conocer la Naturaleza.

Aquí te atraigo unos pocos que a mí me sirvieron en su momento. La mayoría de los que me sedujeron para entrar de cabeza en en este mundo, se perdieron en el expolio que sufrió en Almería mi biblioteca de más de tres mil ejemplares sobre el tema.

Algunos de ellos eran verdaderamente raros, lo que en este caso no tiene demasiada importancia, porque no te los podría aconsejar ya que no los podrías encontrar.

Tenía una buena sección sobre libros de naturaleza dirigido a niños, que cultivé pensando en mis hijos, entonces presentes y futuros.

Vamos al lío.



 La editorial ya no existe. El propietario era un señor catalán, del que me comentó un conocido común, algunas peculiaridades de su carácter, entre ellas que era un gran amante de los libros.

Editó éste en español, traducido del original alemán.

Los autores eran oceanógrafos de prestigio y el libro es una verdadera joya.

Lo compré cuando se editó, encargándolo a una bibliotecaria que regentaba una librería en la calle Diputación de Barcelona, entre las calles Bruch y Lauria.

Le costó varias semanas encontrarlo, pero al fin me consiguió un ejemplar, que es éste, que conservo como oro en paño.

La bibliotecaria será nonagenaria o el mundo de los libros habrá perdido una amiga entrañable. Su biblioteca, hace tiempo que desapareció. 

No perdí el libro en el expolio, porque lo llevaba en el barco como libro de consulta. Tenía anexa una lámina plastificada con algunas especies representadas.

Salvo algunos detalles de nomenclatura, está muy al día.

Si lo encuentras en Internet a precio razonable, no dudes en comprarlo si te interesa el tema.



  
Como casi todas las guías de campo de la editorial Omega, es cara pero muy buena.

 


Esta colección original alemana es excelente.

La encontré, en el mercado del libro de ocasión del Mercado de San Antonio de Barcelona.

Esta colección estaba presente regularmente en ese mercado.

Creo que ya no existe ni el mercado. No lo sé. Verifícalo.

Al principio a precios excelentes, pero tras varios meses de  búsqueda insistente y comprar las que iban apareciendo, me subieron los precios... y es que en este mundillo nos conocíamos todos, porque éramos cuatro gatos.

Hay que vigilar la edición, pues algunos ejemplares están sin usar pero mal encuadernados, lo que los lleva al mercadillo.

Aún así, valen la pena. Tengo alguno en ese estado.


 Esta joya la encontré en una tienda de objetos de regalo y de playa en una tienda de Palamós, en la Costa Brava catalana. Pocas páginas, poco precio pero exquisito.

Si lo encuentras, aunque sea en un chino o algo caro, no dejes de comprarlo. 


 ¡Otra vez un libro de origen alemán!

El título alemán es Fauna del Mar Adriático, pero con ese título, en España no lo compra ni el Quico, por lo que el editor lo hizo revisar y lo amplió al Mediterráneo.

Desde mi humilde punto de vista es la mejor guía de campo de fauna mediterránea que ha caído en mis manos.


La compré nada más editarse, al tener ocasión de verla en el Museo Geológico del Seminario de Barcelona.

Es la mejor guía de fósiles españoles que conozco. Su alternativa es perderse en una biblioteca especializada.

La encuadernación es deplorable.

Tengo acceso a la Biblioteca del Museo Geológico o a molestar a sus amables especialistas, pero antes consulto esta Guía, intento luego concretar en Internet, y si todo esto fracasa, me desplazo al Museo.

Si quieres saber sobre el Museo Geológico del Seminario de Barcelona, pulsa aquí.

(Continuará...)

Postdata, a 2022.12.03.

 Revisando hoy esta entrada, ¡me percato del "continuará"!

¡Menudo patinazo! Siento no haber continuado en su momento, pero voy a intentar hacerlo ahora.

Como soy así de cándido, me acabo de dar cuenta de que estaba haciendo publicidad gratuita de libros en el blog.

Para los libros de editoriales que ya no existen o de difícil comercialización, no me importa, pues es darles un empujón.

Pero para libros de editoriales solventes, con mucho prestigio y sólidas finanzas, estoy haciendo el canelo.

En el futuro seguiré actuando igual para los insolventes, pero si alguna editorial pudiente quiere que le comente un libro, deberá ofrecerme un ejemplar como compensación. Es un trato habitual.

Debo advertir que mi criterio suele ser sólido pues llevo una vida tratando con libros y naturaleza.

A la vez es un criterio muy independiente, pues llevo la misma vida, siendo un hombre libre.

No tengo pelos en la lengua, pero soy un ciudadano muy educado.

Dicho esto, voy a hablar de mis libros, algunos de los que ves en la columna de la derecha de la portada del blog.

La mayor parte de ellos verás que no tienen precio.

Y es que soy escritor, no vendedor.

No sé vender.

Quizá en algún momento me decida a ofrecerlos a cambio de un donativo. Ya veremos.

Inicié esa colección de guías de campo de la naturaleza, inspirado en unos libritos que compré hace muchos años en el museo oceanográfico de Mónaco.

Quería editar unas guías sencillas y cortas (un máximo de 50 páginas), para que resultaran muy baratas. Lo cuento en otro lugar del blog.

Pero ya no hay nada barato.

Algunas las he autoeditado pero ahora, aun así, resultan muy caras (cerca de los 20 € de media de coste, para las tiradas que puedo hacer).

Auto editaré alguna más.

Como vía alternativa, intentaré donarlas en formato digital.

Te recomiendo estas guías, pues tienen el gran valor, que son lo que digo de ellas.

De cada una defino su contenido y lo que entiendo que es su interés, obviando sus valores que sé que tienen pero que no publicito pues soy el autor y por pudor, creo que no debo entrar en cuestiones subjetivas.

Con esto doy por cumplido el "continuará".



jueves, 5 de marzo de 2020

Calçotada.

Si el que corre es un corredor, el que bebe un bebedor y el que nada es un nadador, ¿por qué el que come no es un comedor, sino un comensal, y es el comedor dónde se come? Pero me estoy perdiendo… Lo que quería decir es que el otro domingo fui a una calçotada a can Comalada, Argentona (Maresme). ¿Qué es una calçotada? Esencialmente una reunión gastronómica en la que se comen calçots, que son cebollas jóvenes que se hacen al fuego . En Internet encontrarás profusión de detalles sobre esta comida, excusa de encuentro (trobada en catalán). Pero no voy a ser redundante con Internet. Una de las peculiaridades de este blog es la originalidad, y te voy a contar mi calçotada.
"La calma antes de la tempestad".

Nos reunimos sobre unas ochenta personas (según la guardia urbana, o unas dos mil, según los organizadores), en un terreno abierto flanqueado de cipreses, árbol tradicional de la hospitalidad, y una encina probablemente centenaria. No podía ser mejor escenario físico. El fuego se hizo en lugar resguardado a tal efecto, para evitar sustos con las llamas, especialmente en días ventosos como fue el de autos. ¡Excelente!

Presidiendo es espacio había una caseta de obra con puerta de cristal que dejaba ver en su interior una imagen de la Moreneta, advocación de la Virgen María, Patrona de Cataluña, que se venera en la Montaña de Montserrat. Con semejante presidencia, no podía ser aquel terreno mejor escenario espiritual. Como este blog es de naturaleza, me veo obligado a matizar que, en realidad la Montaña de Montserrat no es una montaña, sino un relieve, pero otro día hablaré de Montserrat.

Ya tenemos los comensales, que no comedores y el comedor, que no comedero. Con esa primera parte contratante dispuesta, nos queda disponer de la segunda parte contratante, los calçots.



Se contaban por docenas, atados en hatillos, para ser extendidos ordenadamente sobre unas parrillas,  como sardinas en lata, por voluntarios. Para mí ya sería suficiente, y más en  cuaresma, pero la tradición exige que esta deliciosa comida vegetariana se complete con butifarra, un embutido del cerdo. ¡Pues también la butifarra a la parrilla!
Complementos indispensables de los calçots, la butifarra y la salsa romesco.

En el entretanto otros voluntarios han encendido las brasas. ¡Nada de alcohol de quemar! ¡Encendido tradicional! … ¿Qué no prende?... bueno, un poquito de alcohol, ¡pero un chorrito nada más!

Ya se están haciendo las carnes y los vegetales. Las llamas calientan las primeras capas de la cebolla, pero el interior ha de quedar hecho y tierno. ¿cómo se le da el punto? Con experiencia y con miedo, experiencia para no incurrir en el miedo de ser vapuleado por chapuza por una tropa de comensales frustrados.

Cuando todo está listo, ¡a comer!, al modo cómo se comen los calçots! El día acabó como empezó, muy bien tirando a excelente.


Así o peor acaban las manos. Incluso los más ortodoxos y pulcros utilizan baberos para no mancharse la pechera.



“Conus tryoni (fósil) y Conus mediterraneus (actua)l, caracoles marinos venenosos,



Conus tryoni. (12 cm.). Cenozoico Plioceno. (Hace unos dos millones de años). (Florida-EE.UU.).

Una rareza de este ejemplar en concreto, es que su concha está enrollada en sentido inverso al normal en el género.

Venenoso. Un ejemplar de este tamaño podría matar a un hombre, si hubiera sido contemporáneo, que hasta donde conocemos hoy no lo fue. El género Conus de moluscos gasterópodos marinos, es uno de los escasos venenosos en la actualidad. Sobre su concha podemos ver Balanus sp. y tubos de gusanos serpúlidos, Incertae sedis, probablemente fijados sobre la concha del Conus una vez muerto el propietario. Este ejemplar se exponía con el número 35 en la Vitrina 3, del Museo de Historia Natural y del Mar de Níjar (Almería).

Si quieres saber más del Museo de Historia Natural y del Mar de Níjar (Almería), pulsa aquí.


A continuación te ilustro un ejemplar de Conus mediterraneus actual, en la que puedes apreciar este extremo del enrollamiento de la concha. Debo indicarte que esta especie actual mediterránea es también venenosa, pero por su tamaño ( 2 cm.), inofensiva para el hombre, pues sus dardos venenosos no son capaces de atravesar nuestra piel.

Conus Mediterraneus (actual). (2cm.).

martes, 3 de marzo de 2020

Escuela del Mar, un programa del buque escuela CRIS 1.

Alumna del barco escuela CRIS 1, en el Programa escuela del mar.


En 1983 creé el programa pionero Barcelona i la mar (Barcelona y la mar).

Un paso adelante después del éxito del programa, fue el también pionero, El món del mar (El mundo del mar), que tenía como eje una exposición itinerante sobre la vida marina, exposición que creé a principios de 1983).

Esta exposición itinerante la transformé en exposición fija que pasaría a ser uno de los pies de Barcelona i la Mar, junto con el barco-escuela CRIS 1.


Una vez consolidados ambos programas (ya he comentado que por Barcelona i la Mar pasaron cerca de ochenta mil jóvenes), pensé en que podía avanzar en esa aventura pedagógica.

Y creé la Escuela del Mar (1983). La escuela del Mar fue algo pionero que todavía hoy no se ha superado, pues todas las intentonas de reproducirlo han fracasado, incluso las promovidas por la Administración.

Este programa consistía en realizar una navegación de varios días a bordo del barco escuela CRIS 1.

Para los más pequeños (de 14 a 18 años), era una singladura de tres día costeando, en un recorrido Barcelona -Sitges-Vilanova i la Geltrú, ida y vuelta.

Para los jóvenes mayores, (de 18 a 22 años), la navegación era Barcelona-Sitges-Palma de Mallorca, ida y vuelta.




Jóvenes del programa Escuela del Mar,  izando la vela mayor de barco escuela CRIS 1.


Jóvenes del Programa Escuela del Mar, a bordo de barco escuela CRIS1.


Llegada a puerto del barco escuela CRIS 1, con jóvenes del programa Escuela del Mar.

El regreso era entrañable, pues desde el atraque en el muelle donde esperaban las familias, hasta que los jóvenes desembarcaban, muchas veces entre lágrimas, llegaban a pasar hasta dos horas, tal era la querencia por el barco de los chavales y consecuentemente la pena a dar por acabada una aventura que su intuición les decía no volverían a realizar en su vida.

El CRIS 1 era el barco con la dimensión ideal para estas aventuras, pues su talla estaba en la dimensión del joven; muy grande para su inexperiencia, pero dimensionado a su percepción de saber que podía abarcarlo.