Dedicada a Angélica,
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| Bosque vertical. Danubio. |
Dedicada a Angélica,
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| Bosque vertical. Danubio. |
Dedicada a:
P. A. (Badalona. España).
Gracias por no abandonar el barco en agosto.
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| Grein y la torre con reloj de su iglesia parroquial. A la derecha, probablemente, tubos de achique. |
Voy a evitar describirte lo que puedes ver Grein, pequeña población bañada por el Danubio.
En Google puedes consultarlo y es más de lo un servidor hubiera visto de haber visitado esta ciudad.
No la visité porque habiendo visto todo lo que había visto, me pareció un lugar que no me reservaba sorpresas.
Las personas que sí lo hicieron volvieron cansadas y armadas con un helado de una heladería que se encontraba cerca del barco.
Una cosa buena de la visita fue que no tuvimos que pasar barcos abarloados, lo que era una verdadera paliza.
Aquí amarrados directamente en el muelle.
Eso significa que la zona de amarre era enorme o que había pocos barcos.
Me inclino por lo segundo.
Pocos barcos, es decir, pocas visitas.
Es una ciudad a promocionar justamente.
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| Creo que tubo de bombeo de aguas negras en Grein. Probablemente conectado con la red de alcantarillado. Allí nadie sabe nada. Y si lo sabe, no te lo cuenta. |
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| Catedral de Ratisbona. |
Cuando vieron la primera entrada de Ratisbona mi abuela, la portera y su amiga, me dijeron que era un ignorante y más tonto que una mata de habas.
Que como no había puesto la catedral y solo una flor y unos monigotes.
Me avergonzaron mucho y como sé que es más importante tener contenta a la tropa que a los oficiales, enseguida he traído la catedral.
Ya están contentas y yo tranquilo.
Debo señalar que la obra de mampostería de esta zona de Alemania es muy oscura porque se realiza con una caliza muy porosa, que enseguida oscurece por efecto de la intemperie.
Aunque aquí veo una parte más clara en el centro, que debe estar construida con otra roca o ser más moderna.
Esa catedral tardó la friolera de seiscientos años en construirse y en ese tiempo se habrán utilizado distintos materiales y restaurado en varias ocasiones.
Estamos acostumbrados a ver catedrales mediterráneas construidas en muy pocos años y con muy buenos materiales con excepciones como la catedral de León, que se construyó también en menos tiempo pero en la que los materiales están muy atrotinados, creo que peor que los de Ratisbona.
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| Ratisbona, calle de los artistas. |
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| Magnífico ejemplar de diente de león, en la calle de los artistas. |
Dos cosas me llaman la atención en esta segunda etapa en Ratisbona, tras la primera tan patética.
Una es una calle nombrada allí como la calle de los artistas, en la que hay tiendas que recuerdan a las de hippies en Ibiza, pero con más clase y se caracteriza por algunos adoquines pintados aleatoriamente con colores elementales.
Me hizo sonreír ese concepto ya tan universal de arte.
En ella fotografié un magnífico ejemplar de diente de león.
En esa zona de bares y restaurantes modestos, se pueden comer salchichas blancas, oscuras, grandes, pequeñas, hervidas, fritas o de mil maneras, todas buenas y con salsas que las hacen mejores.
A pesar de que el idioma alemán es imposible, puedes pedir salchichas que en cualquier caso te entenderán y comerás bien.
Siempre las hacen deliciosas.
La otra cosa es que en Ratisbona, en balcones a la entrada de la ciudad, se representan ventanas y se ven reproducciones de personas.
Es como si te dieran la bienvenida a la ciudad unos robots baratos pero simpáticos.
Hay más cosas bonitas en la ciudad, pero esas ya las podrás ver en internet.
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| Ratisbona, fachada reproducida. pinturas y figuras de cartón en el balcón. |
Saqué varias fotografías de estas composiciones para decorar fachadas, porque me recordaron mi etapa de responsable económico de la campaña barcelonesa, Barcelona posa't guapa (Barcelona ponte guapa).
Hacen algo parecido a lo que hacíamos.
Un lapsus en el Danubio y vamos a la fachadas falsas de Ratisbona.
Tras este enlace, volvemos a rio y sus crecidas.
Recuerdo que en un par de esquinas de la calle, había marcas informales, marcando niveles a los que habían llegado diversas inundaciones del Danubio.
Me pareció cuentos de viejas y ni me molesté en fotografiarlas.
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| Barrio de casitas tradicionales alemanas en Passau. |
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| Salón panorámico y bar. A mi izquierda está el piano. |
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| Magnífica recepción del crucero. |
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| Una pincelada simpática de lujo. |
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| Camarote y vestidor. |
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| Flash en Internet, de las características de este crucero. |
El crucero no para en esta abadía.
No puede parar en todos lo sitios bonitos o interesantes.
Pero con una buena cartografía se pueden seguir los lindes del río durante muchos kilómetros, en bici o a pie.
Desde el barco veía ciclistas que rodaban por caminos muy bien acondicionados, incluso con áreas de acampada.
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| Barco fluvial, Danubio. Al fondo la iglesia parroquial de Dürnstein. |
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| Barco fluvial, Danubio. |
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| Barco fluvial, Danubio. |
Un barco de río es una cosa muy larga y estrecha que flota.
En una playa no aguantaría ni un cuarto de hora.
Como un barco de mar no aguantaría ni un cuarto de hora en un río.
Por razones distintas.
Un barco de río se partiría en el mar con la menor ola.
Es demasiado largo para sus proporciones.
Y un barco de mar embarrancaría enseguida en un río o sus hélices se comerían las mil plantas o troncos que el río arrastra.
Ni el mar ni el río son inofensivos.
El mar tiene sus temporales.
Y los ríos sus crecidas y sus sequías.
Hay ríos con pororocas previsibles.
Con fenómenos imprevisibles como avenidas
avalanchas y otros.
No hay que despreciar los riesgos y olvidar el despectivo; marinero de agua dulce.
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| Aeropuerto de Barcelona, terminal 2. |
Movido por un peligroso romanticismo, he realizado un crucero por el Danubio.
Ahora bien, debo advertir que ha sido en circunstancias excepcionales; en condiciones de una sequía, sin precedentes en el siglo.
Me fastidió que el crucero tuviera que empezar en el aeropuerto de Barcelona, pasar luego al aeropuerto de Munich y luego, tras dos horas de autocar, llegar al barco.
Un mal comienzo. Muy enrevesado y alejado del infantil romanticismo que pretendía.
Pero vamos pasito a pasito.
Todo empieza alas cuatro de la mañana del día de salida con el toque de diana.
Luego taxi y tras unos 60 € nos presentamos en el aeropuerto de Barcelona.
Éste es todavía un aeropuerto humano y racional.
A horas intempestivas resulta incluso acogedor.
O plácido.
O tranquilo.
Quizás como todos, pero este es de casa y eso cuenta.
Por lo que respecta a los aviones y a la sequía quizás otra vez buscaré otra empresa distinta de Catay a ver si me ofrece un principio mejorable, con menos horas de avión y carretera, y una alternativa creíble a inclemencias naturales.
Sabiendo que el barco necesitaría ruedas para pasar algunos tramos, Catay prefirió el negocio a la ética.
Ese problema lo hubiera subsanado suspendiendo el viaje, pues
La misma empresa advirtió de la grave sequía, aunque sin dar razón del alcance y secuelas que ello tendría.
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| Terminal 2 del aeropuerto de Barcelona con ambiente, sobre las diez de la mañana. |
En lo sucesivo no seguiré un orden cronológico estricto, pues guardar cualquier disciplina me resulta molesto y lento.
Ahora bien, como las fotos si tienen un cierto orden, como consecuencia inevitable las entradas también lo tendrán.
Tampoco me voy a extender en las explicaciones pues en Internet encontrarás más y mejor.
Me centraré pues en sensaciones personales que es lo que no puedes encontrar en Internet.
Ahora bien estas impresiones tómalas con pinzas.
pues al hablar mucho me equivoco mucho.
Y así como la IA advierte que puede equivocarse, ni te digo lo que puede hacer un servidor.
Aunque quizá menos, pues tengo raciocinio que la IA no tiene.