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| Disco de Secchi. Barco escuela CRIS 1 |
En un par de entradas he puesto imágenes del disco de Secchi y probablemente en algún lugar habré dicho para qué sirve y hoy como estoy descansado y locuaz, me voy a reiterar y voy a contar además, una anécdota que la ha escrito en algún sitio pero no sé si ha sido en el blog.
Este disco sirve para medir la luminosidad del agua o dicho de otra forma, para ver su transparencia. En esta ocasión el marco era el programa MEDPOL fase II, de las naciones unidas, que tenía por objeto valorar el estado de salud del Mediterráneo.
Mi responsabilidad era La costa del Maresme.
Para medir uno de los parámetros, construí un disco de Secchi a las dimensiones de mi barco.
Es disco era una pieza de metacrilato blanco, con un diámetro aproximado de 40 cm, que iba lastrado con unos plomos sujetos con un mosquetón, todo esto al final de un cabo con el que sumergía el disco en el agua.
Cuando dejaba de ver el disco anotaba los metros a los que este había desaparecido de mi vista. Como no cumplía las normas oficiales de estos discos, me servía como aproximación de la transparencia del agua según un baremo personalizado.
Todo esto es literatura innecesaria en sí, pero que me sirve de soporte para contar la anécdota que es el verdadero objeto de la entrada.
En una travesía a Mallorca con el grupo de boyscouts del mar, en un día glorioso y con unas aguas increíblemente transparentes, decidí poner el barco al pairo para tomar una medida de la transparencia del agua.
Naturalmente. la consecuencia inmediata de un barco parado en medio del mar en un día soleado y con el agua como una balsa de aceite, fue que los chavales se echaran al agua, iras pedirme permiso, para disfrutar de aquel paraíso mientras que con calma, iba tomando la medida echando el aparejo y recogiéndolo.
De repente, noté un tirón en el cabo que recogí rápido, sin saber exactamente cuáles eran las prisas y me encontré que todo el aparejo del disco ya no estaba y el cabo destrenzado como si se hubiera cortado con una tijera.
Sin dar señales de alarma, llamé a los chavales para que subieran rápido a bordo, porque nos íbamos, que fue la primera excusa que se me ocurrió para romper aquellos momentos de festejo.
Cuando estuvieron todos a bordo, comenté lo que había pasado y vimos que faltaban unos dos metros de aparejo incluyendo los plomos el mosquetón el disco y un metraje de cabo sin determinar.
La deducción inmediata fue que un bicho se lo había comido todo y había cortado el cabo con tal limpieza que prácticamente no había notado el corte.
El fondo en aquel lugar debería ser de unos cuatro mil metros.
A todos nos pareció divertida la anécdota, pero un servidor desde entonces no ha vuelto a echarse al mar en aguas abiertas para remolonear en ellas.
Si quieres saber más sobre el disco de Secchi, pulsa aquí.
Si quieres saber más sobre MEDPOL (Mediterranean Pollution) FASE II (Parte 1).
Si quieres saber más del barco escuela CRIS 1 y sobre los boy scouts del mar, pulsa aquí.

