Mi barca, navegando a 40 nudos. |
Mi barca, acicalándose y manteniendo motores, lo que hace una vez al año. |
Sí querido, lo digo de corazón refiriéndome a quien
me lee a gusto y con afecto.
No tengo que hacer ningún esfuerzo para quererte,
pues no te conozco.
Si te conociera quizás no te querría. Pero ese es
otro cantar.
De mi familia biológica, creo que no hay nadie que me lea asiduamente. Por lo que he visto, les pasa lo mismo a muchos de los que publican en internet.
Ni yo me leo asiduamente, solo de vez en cuando
buscando errores gramaticales para que nadie se dé cuenta de que soy un tarugo.
Eso me facilita el no tener que hacer esfuerzos
queriéndome a mí mismo o a mi familia biológica, sobre todo a los cuñados.
Creo que me leen más mis enemigos que mis amigos.
En realidad, no sé si tengo de unos ni de otros.
Si no me parte un rayo, en un tiempo indeterminado, pues pretendo no seguir editando nuevas entradas, llegaré a las cien mil visitas.
Nunca me había planteado ponerme un techo para dejar
esto.
Pero esa cifra me parece redonda y suficiente para
mostrarme lo que quería demostrarme.
Si he llegado a cien mil, puedo llegar a lo que quiera.
Solo es paciencia y rutina.
He repasado un poco el blog y veo que hay
entretenimiento suficiente para muchas personas, durante mucho tiempo.
Tengo otro blog, que me aburre y con el que no estoy
de acuerdo con lo que escribo.
Dedico mucho menos tiempo a él. Está a la mitad de visitas que este.
Si llego y cuando llegue a la cifra de cien mil
visitas en este blog, dejaré la aventura de los blogs, dándola por exitosa.
En cuanto a los vídeos de YouTube, nunca me planteé ningún objetivo pues sobre el papel, mi cerebro debería haber sido incapaz de
realizar ninguno.
De hecho, he reducido mucho mi actividad en ese
campo, desde mi premio internacional como guionista.
Quizá es que se descompuso el equipo del que me
rodeé.
Por eso es ese un objetivo más que cumplido desde
que edité el primer video de esta última época.
Veremos en que acaba esto que miro con relajo, como
Nerón veía arder a Roma.
La revista Batalleria la di por concluida
cuando se liquidó su objeto.
He estado repasando por encima las numerosas faltas
ortográficas de las revistas ya editadas, pero eso no era un objetivo, era solo
un entretenimiento.
Esto de internet no es lo que parece. Parece mucho y
es muy poco.
Naturalmente hay personas que son verdaderamente
excepcionales, pero por definición los más listos y los más tontos no entran en
la estadística.
Creo que me estoy despidiendo ahora que tengo tiempo
y capacidad.
Pero como en las películas antiguas de vampiros, en
la última escena aparece el que te creías que estaba requeté muerto y resulta
que no.
Por eso no me gustaban de pequeño las películas de
vampiros, porque no había bueno ni malo y al final no sabías qué pasaba; si el
que te creías que era el malo moría y si el que creías que era el bueno vivía.
Y eso es muy complejo para mentes tan simples como
la mía.
Bueno querido, te dejo.
Tengo entre manos una nueva aventura otoñal con la
que probablemente no podré, pero ya has oído eso de morir con las botas
puestas, lo que es una metáfora de morir al pie del cañón o simplemente, irse
por el foro.
Abro una ventana de seguidores, por si os apetece relacionaros entre los que me leéis.
Y para que se os comunique si amplío
algunas de las entradas.
He leído en you tuve, que para eso sirve el tener
seguidores.
Sé que contar con un seguidor es ya un éxito.
Pero me da lo mismo.
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