Cocinando chocolate en un horno solar.

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En noviembre, Josep Torrent (http://virotnatura.blogspot.com.es/) dinamiza actividades medio ambientales en una fiesta popular en Badalona (Barcelona), junto a la playa. A pesar de la fecha, hace una demostración de la eficacia de los hornos solares y lo hace preparando chocolate deshecho para los críos que se lo acabaron, con galletas.


Construir un horno solar no es difícil. Precisamente, el motivo de la demostración era la realización de un taller para jóvenes, de construcción de hornos solares sencillos. Aunque el horno de las imágenes es algo sofisticado, con elementos sencillos se puede alcanzar el mismo resultado, para desespero de las empresas eléctricas. Torrent enseña a los jóvenes cómo hacerlo.

Boya oceanográfica en Badalona (Barcelona. España).


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Las imágenes están tomadas en junio de 2013 y la boya se encontraba junto al Pantalán del Petróleo ("Moll del "petroli". Badalona), dónde hace años los petroleros que podían por su tamaño, se acercaban a descargar combustible.

La boya es relativamente pequeña y está fondeada. Las he visto, casi desde dentro, mucho mayores y a la deriva, un verdadero peligro para la navegación nocturna de embarcaciones pequeñas de fibra de vidrio. Y es que la ciencia cuando no mata unos cientos de lagartos de especie protegida para estudiar su contenido estomacal, deja a su aire esos tratos de acero.

Una lenta decadencia.



Hace unas semanas conocí la noticia y hoy traigo unas letras que no necesitan comentario, publicadas en la página web de la Feria del Libro de Madrid.

Titular: “D. Ignacio Uranga de la Librería Naútica Robinson de Madrid, se jubila.

Estimados colegas:
A punto de cumplir sesenta y seis años y después de diez años como marino y treinta y dos como librero he decidido jubilarme.
Supongo que el proceso de cierre durará por lo menos un par de meses a la búsqueda de comprador o liquidación de existencias.
Gracias por vuestra amistad y compañerismo durante todos estos años.
Si ahora o en el futuro necesitáis alguna cosa de mi no dudéis en llamarme.
Un fuerte abrazo
Ignacio Uranga
LIBRERIA NAUTICA ROBINSON
 “

Creo recordar que la última librería notable del mundo del mar que nos dejó fue la magnífica librería náutica de Barcelona “Força 6” (1986-2009), que tras el fallecimiento prematuro de su creador, el recordado Fabio Hernández, siguió adelante de la mano de su esforzada esposa que, al fin, debió darse a la evidencia de que la actual realidad sociológica catalana no está para la cultura.

Cada buena librería que cierra, es un paso atrás para una sociedad que se precie. 

El buen Mediterráneo.



Traigo hoy la portada de un libro que el otro día cogí de las estanterías para releer; “Navegando a vela por el Mediterráneo”, de Juan Nicolau Casany y Ángeles de la Riva de Bustos (ISBN 978-84-611-9245-8).

Naturalmente, lo cito porque este, y otros de los mismos autores, son de lectura fácil para todos y muy gratificante para los aficionados a la navegación.

Pero debo mostrar mi disconformidad con la foro elegida para la portada; una trompa marina en las costas de Sicilia.

Hay trompas marinas en el Mediterráneo. E incluso quizás sean más frecuente de lo que creemos pero yo, en toda mi vida, sólo he vista una, en aguas catalanas. Poner un fenómeno de ese tipo en una portada sobre navegación a vela por el Mediterráneo puede dar la impresión al lector no versado de que se trata éste de un mar proceloso, y asustar a quien se pueda plantear la navegación como deporte o modo de vida.

Y el Mediterráneo puede ser proceloso y dramático, pero su climatología está muy estabulada y ya en la Edad Media se prohibió la navegación comercial en los meses de invierno y en los de otoño y primavera más revoltosos. Hoy, con los partes del tiempo  y con la tecnología, incluso el invierno es practicable en el Mediterráneo.

Habría abordado con más tranquilidad el libro, con una cubierta mostrando la imagen de una soleada playa de Mallorca, del Cabo de Gata o del Estrecho de Bonifacio, como se ven en los abundantes y confortables días veraniegos.

Burbujas.


Si alguien duda para qué sirve la química (una buena mezcla jabonosa) y la física (tensión superficial), aquí tiene la respuesta; para explicar como hacer felices a unos niños y poner un plato caliente en la mesa del animador. La escena es en Barcelona, en la Avenida Reina María Cristina, entre la Plaza de España y la Fuente Mágica de Montjuic (diseño pionero en su día, realizado por Carles Buigas).

Erizo de mar. Islas Baleares.


Hay dos erizo mediterráneos que, de cerca, tienen este aspecto. Creo que este es Arbacia lixula, un animal común en el Mediterráneo Occidental... bueno, hoy menos común desde que hace años se puso de moda comer las huevas de las hembras; pasó de estar en exceso a hacerse escaso.

El animal es herbívoro. No es venenoso pero su punzada es dolorosa. No está exento de peligro clavarse sus púas, que se rompen dentro de la herida y hacen fácil que se infecte. No es un incidente para tomárselo a la ligera.

Foto gentileza de T. Tegidor.

Barcelona desde el mirador de Sarriá.


Vemos el llano de Barcelona (Pla de Barcelona), desde la sierra del Tibidabo.
Al fondo el mar.
A la izquierda, tras los cerros, el rio Besós.
A la derecha, fuera de plano, el rio Llobregat.
Al fondo, sobre la línea de mar, Montjuich (en catalán escrito Montjuïc), el Monte Judío.

En tiempos prehistóricos, toda la zona de edificaciones era un espacio pantanoso, lleno de fieras e insectos. Vivían, en lo que abarca la fotografía, tigres dientes de sable, mastodontes, rinocerontes,... en fin, una aventura ir a la playa.

Los habitantes de la zona vivían en poblados sobre los cerros que sobresalían de los pantanos. En uno de estos cerros, junto a la actual Plaza de San Jaime, se instaló el campamento romano que sería el núcleo de la Ciudad actual.

El puerto más primitivo de Barcelona estaba a la derecha de Montjuich; los barcos se adentraban en los pantanos y quedaban a sotavento de la montaña, que les libraba de los aún hoy terribles levantes (vientos que en la fotografía vendrían del fondo de la izquierda). En la Edad Media, se habilitaron las playas de la izquierda de la montaña (según vemos desde la fotografía) y ahí creció el actual puerto de Barcelona, que hoy ya rodea toda la montaña y se extiende hasta el río Llobregat (Zona Franca).

Muchos consideran a Barcelona como una de las ciudades más bellas del Planeta. Quizás sea discutible. Pero si integramos en el juicio sus valores culturales y sus encantos intangibles, no cabe duda de que es la ciudad más entrañable de cuantas se mantiene en pie.