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| Final de la escollera de levante, Celebrity Edge. Barcos en espera de amarre. |
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| Escollera de levante y Balearia saliendo del puerto, desde el Celebriy. |
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| Pastelitos de bienvenida al barco. |
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| Desde el Celebrity Edge, puerto Barcelona silos y guardia civil. |

Acabé el año 2025 con una publicación nueva que en principio era la tercera edición de un libro que edité en 2016.
Hago la acotación de en principio, porque a la primera edición de 2016, le siguió otra que preparé expresamente para felicitar las Navidades de 2024, como ya he comentado en una entrada anterior. Si editara en papel, a esta segunda edición navideña la hubiera llamado reimpresión pues era sustancialmente igual que la anterior, pero con la portada envuelta de regalo.
Hay más. Aquella primera edición y su reimpresión no eran enteramente de mi agrado.
Cumplían con su objetivo, pero no me satisficieron en su totalidad, pues el contenido quedaba un poco cojo, por lo que decidí dar unas pinceladas que entendía le faltaban.
Y se las he dado. Con ello ha quedado por fin el primer volumen de la colección casi a mi satisfacción en esta tercera edición.
Ahora bien el coste de esas pinceladas ha sido alto, pues he acabado con más de sesenta páginas y tres semanas de trabajo. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Y lo es.
Llegado aquí, quiero hacer un poco de cotilleo sobre esta serie de publicaciones tituladas canto al Creador.
La fórmula ya la he comentado en otro sitio del blog, pero me repito para no hacerte buscar.
El formato A5 lo adopté porque lo vi y me gustó, en unas publicaciones que compré hace años, en el museo oceanográfico de Mónaco.
La edición del museo era mucho más modesta que las que he editado impresas de esta colección. No encontré en el entorno en el que me encuentro en España, editor de confianza para que las hiciera igual. Por ejemplo mis ediciones llevan en las portadas solapas que las encarece, pero no encontré quien me garantizara que no se doblaran las tapas de cartulina sin la solapa.
Las publicaciones que tengo del museo ocenográfico llevan años en un ambiente muy húmedo como el de la ciudad en la que vivo y se mantienen exactamente igual que cuando las compré.
Utilizo también papel de las tripas mucho más caro, porque no me garantizaban que la tinta no se viera por el reverso de las páginas.
Esto y otras cuestiones por el estilo, me hicieron limitar a 50 el número de páginas de cada publicación, pues subiendo de esa cantidad me salían unos costes inasequibles y consecuentemente unos precios demasiado caros.
Por eso acabé decidiendo publicar también en formato digital. Este formato me permite ampliar el marco de mi creatividad a la hora de diseñar los libros.
No quiero alargarme, por lo que en lo que respecta a la creatividad, hablaré en otra entrada.
He preparado para esta Navidad 2024, una segunda edición del primer volumen de canto al Creador, con objeto de enviarla a familiares, amigos y conocidos, como regalo de Navidad.
Poco regalo es un libro en el mundo en que vivimos.
Un libro que además, al ser digital, no sirve ni para nivelar mesas.
Su gran ventaja es que es que no ocupa lugar, no se ha talado ningún árbol para producirlo y no hay que ir al contenedor para tirarlo.
En cualquier caso, es eso mejor que un tonto emoticono, con una botella descorchada y estrellitas de fondo.
¿O no?
Pues no lo sé.
La mitad de los obsequiados no han dado ni acuse de recibo.
Tengo por cierto lo de los tres mil euros, lo recuerdo de hace unas semanas, cuando hubo la gran polémica y lo tengo presente porque yo tenía gallinas patos cabras ovejas conejos,... y estaba en el paro sin cobrar ningún subsidio porque era propietario de un trozo de secarral.
Hoy no podría subsistir sin mi autoconsumo y trueque, porque no tendría que consumir.
Por eso recuerdo cuando salió esa normativa no solo absurda, sino también aberrante.
Hay que perseguir el destrozo de la naturaleza por inmobiliarias independientes o a cargo de ayuntamientos u otros organismos análogos, no la explotación respetuosa de los recursos naturales.
Pero ya está todo olvidado.
La aborregada sociedad española, sigue regodeándose en el cómodo cieno.
¡Ya, me preocuparé mañana, si no se ha resuelto solo!